Ciclismo en pista
Lo de Italia en la persecución por equipos es el triunfo total
El oro de Italia en la persecución por equipos es una irrupción histórica
La final, esta final, el epílogo de la persecución por equipos masculina entre Italia y Dinamarca de Tokio 2020 ha pasado a ser uno de los momentos de los Juegos Olímpicos.
Todos ya presumíamos que lo iba a ser, fuera quien fuera el ganador, pues la experiencia nos dice que hay cosas marcadas en rojo, y las exhibiciones del Team GB en las ultimas ediciones quedaron para siempre en la retina.
La cuarteta de persecución, lo dijimos el otro día, es la prueba del algodón de un trabajo bien hecho, de una apuesta de país por el ciclismo en pista.
El equipo que crece aquí, luego expande su poder a otras disciplinas, pero no sólo eso, en esa suerte de carrusel de relevos por vuelta hay un trabajo a 70 por hora cuya magnitud no alcanzamos a entender.
Ese baile infernal, de sufrimiento extremo y coordinación es la cima del trabajo en la pista, hacerlo bien aquí implica haber hecho bien todo lo otro.
En un panorama dominado por los anglosajones, las finales Team GB vs Australia eran casi como los URSS vs USA de baloncesto, Italia viró sus miras hacia el peralte.
Marco Villa, el técnico que está a pie de pista, marcando los tiempos de sus chicos, apostaba tres medallas de oro para su selección en Tokio 2020.
La de persecución por equipos era la más arrojada, por cuanto, los anglosajones tenían la manija de una modalidad en la que España sigue rodando en tiempos de 2004.
No desistieron, trabajaron con ahínco para montar una cuarteta competente alrededor de un ciclista de época, Filippo Ganna.
Y ahí pusieron a Simone Consonni, veloz lanzador en el UAE, Jonathan Milan, prodigio rodador de 20 años creciendo en Bahrain y Francesco Lamon, toda la vida en la pista y ahora esto.
La clave no es Ganna, la clave es conseguir que los otros tres den el tono para aupar su equipo al oro olímpico
Filippo Ganna lo ha vuelto a hacer, ha cogido el mando con la cuarteta italiana en desventaja, ha hecho las tres últimas vueltas y ha ganado el oro sobre los daneses con otro récord del mundo.
Tercer oro de Ineos en #Tokyo2020— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) August 4, 2021
Filippo Ganna es la guinda en la persecución por equipos de Italia.
Lo hemos visto en el velódromo de Tokio, Italia ha firmado el oro en la carrera de las carreras del velódromo, su asalto es total, algo marciano, como colgarse el oro de los 100 metros lisos siempre en manos de anglosajones, cuando no de jamaicanos.
No hay barreras, es un triunfo total, sin paliativos, firmado con el relevo final antológico de Filippo Ganna, quien tras Carapaz y Pidcock suma la tercera medalla de oro de Ineos en otras tantas modalidades.
Quien sabe de ciclismo dice que la pista es el kilómetro cero, el origen de todo, que Ineos surgiera de la pista y siga, una década después triunfando a este nivel, habla de cuánto ha cambiado el ciclismo este tiempo.
Es lo del ciclismo total que una vez os contamos.
El de Italia en la persecución por equipos es, por otro lado, un triunfo total.
Cuando Ganna sacude su bicicleta tras firmar oro y récord del mundo con sus compañeros queda al descubierto la profundidad ciclista de Italia como nación.
A sus cuatro atletas, firmantes de una gesta como nunca imaginamos, se le añade skinsuit Castelli, casco Kask, bicicleta Pinarello y componentes y ruedas Campagnolo.
¿Alguien da más?
Imagen: @COPEdalenado






