Ciclismo
Juan Ayuso necesita que pasen cosas en el Giro
El favoritismo de Juan Ayuso en el Giro pasa por incomodar a Roglic
Para mí, sobre el papel, y a pesar del troleo de hace unos días, Juan Ayuso no es el principal favorito para ganar el Giro de Italia.
Igor Arrieta, Filippo Baroncini, Isaac del Toro, Rafał Majka, Brandon McNulty, Jay Vine y
Adam Yates acompañarán a Juan Ayuso en su primera victoria en el Giro— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) May 5, 2025
No lo es a priori, principalmente porque sus rivales son poderosos, con bagaje en grandes vueltas, y en especial Primoz Roglic, quien en estos lares es un maestro.
Dicho esto, Juan Ayuso compite contra sí mismo en este Giro, contra ese techo de cristal que siempre le ha marcado uno o dos días malos —o quizá simplemente menos buenos— que le han condicionado. Y no solo en grandes vueltas, que tampoco ha corrido tantas, también en carreras más cortas como en Romandía el año pasado o en Suiza, hace dos.
En todo caso, a Juan Ayuso, con el equipo que trae y ante el rival que tiene señalado, le interesa un Giro ofensivo.
Es cierto que nunca ha sido el más atacante, pero carácter ha mostrado, incluso cuando los Jumbo coparon la Vuelta 2023. Sin embargo, no le queda otra opción que mover el árbol.
Porque enfrente tiene a un tipo que se maneja muy bien en las distancias apretadas y los finales ajustados, una realidad que ya hemos visto varias veces y que Geraint Thomas experimentó hace dos años.
Juan Ayuso necesita un Giro diferente al que quiere Roglic, una carrera en la que pasen cosas, se abran huecos y se corran riesgos.
Puede morir en el intento, pero eso le daría margen frente al maestro esloveno y, de paso, pondría otros nombres sobre la mesa, lo cual le vendría bien. Porque abrir el abanico y generar cierta confusión sobre a quién seguir, sobre el papel, le beneficia.
El recorrido es un libro en blanco para él.
Es duro, especialmente en la semana final, y en las dos primeras semanas tiene ese punto de menor exigencia que puede ayudarle a entrar con buen pie en la parte decisiva de la carrera.
No tiene nada que envidiar a nadie en las cronos —y tiene dos para expresarse— y va a estar bien rodeado.
Aunque ganarse los galones frente a Adam Yates también le va a exigir trabajo, porque en el UAE la meritocracia se impone.







