Ciclismo
Jonas Vingegaard no escurre el duelo del “big 6”
La forma de ganar de Vingegaard va por los derroteros de los grandes nombres
¿Qué tiene que hacer Jonas Vingegaard para caer bien?
O Gran Camiño, cuatro días de invierno gallego, de lluvia, viento y frío, aunque no tanto como el danés, tiene mucho que agradecerle a este ciclista.
Un ciclista de leyenda, una época, la suya, insertada en medio de otra que parece más grande, la de Pogacar, abierta a base de trabajo, fe y calidad.
Un corredor que corre como mandan los cánones actuales entre los de su estirpe, los del “big 6”, entre los que no vale ganar, hay que hacerlo por apabullamiento, aplastamiento de la concurrencia y encima bonito.
La estadística de Jonas Vingegaard en O Gran Camiño es oxígeno para este bello proyecto ciclista que merece mucha mejor suerte que su meteorología le condece.
Mirad qué hoja firma Vingegaard en las dos ocasiones que abrió su temporada en O Gran Camiño.
Ha ganado seis de las ocho etapas que ha disputado, y las dos que no computan en su casillero fueron modificadas o no siguieron el guión previsto, por la meteorología.
Pero esa estadística viene cargada de belleza sobre la bicicleta, para arriba, para abajo, en todos los terrenos.
Y ahora vuelvo a la pregunta que abría este artículo.
¿Qué tiene que hacer Vingegaard para caer bien?
No tiene el carisma de Pogacar, ni la cercanía de Roglic, tampoco la espontaneidad de Evenepoel, ni el carisma de Van der Poel.
Tampoco seria el yerno perfecto como Van Aert.
Pero es un corredorazo, y no todas las suspensiones, cancelaciones o modificaciones tienen que ver con él porque en el fondo este ciclismo ya no es como el conocíamos.
Y eso que en O Gran Camiño, los chavales han chupado todo el mal tiempo que les debería tocar en un año entero.




