Mikel landa
Giro 2022: ¿Con qué se conforma Mikel Landa?
La pequeña opción de ganar el Giro debería espolear a Mikel Landa
El minuto largo que Mikel Landa le ha sacado en Lavarone a Joao Almeida era la principal noticia que buscaba en este primer tramo de montaña de la semana final del Giro 2022, pero ¿se va a quedar Mikel ahí?
Es cierto que Mikel Landa ya tiene un podio en el Giro, hace siete años, y que desde entonces no ha podido repetir resultado.
También lo es que en este tiempo, Landa ha firmado alguna cuarta plaza muy dolorosa que le ha dejado con la ganas de subir al cajón de Giro y Tour.
En el caso de Francia, año 2017, fue especialmente triste, por quedarse fuera del cajón por unos segundos ante Romain Bardet.
Sea como fuere, el podio siempre ha sido el primer objetivo declarado, una y otra vez, en cada ocasión que Mikel ha afrontado una gran vuelta, sin embargo, me cuesta creer que el vasco firme ya, ahora mismo, una plaza en el cajón de Verona.
A unos días de acabar el Giro 2022, Mikel Landa está a poco más de un minuto del líder, Carapaz, y el segundo de la general, Hindley.
Tiene una traca final de montaña que juega a su favor y una crono de la que no guarda malos recuerdos.
Está claro que las fuerzas entre los mejores está igualadísimas, pero no sé yo si se va a ver Mikel Lnada en otra igual en un futuro inmediato.
Se ha quitado a Almeida del retrovisor, el podio es factible, pero no atacar a los de arriba sería injustificable.
Minuto largo de Landa a Almeida que puede ser la primera piedra para el podio pero… ¿le vale sólo el podio a Mikel? #Giro2022
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) May 25, 2022
Sabemos que no es sencillo, pero corredor por corredor no veo a Carapaz y a Hindley rivales infranqueables como para no intentarlo.
Claro que arriesgar puede costar el podio, aunque quizá el premio gordo merezca la pena.
¿Qué hacer entonces?
Pues algo nuevo, diferente, no esperar al final, buscar tensar la cuerda y moverse mejor que los demás.
Hemos visto en sendas etapas que Wouter Poels y Santiago Buitrago tenían para estar hasta con los mejores, no aprovecharlos en un terreno favorable a Mikel sería algo de lo que se podría arrepentir toda la vida.
Soy consciente, opino desde el sofá, con comodidad e ideas claras, pero lo que Mikel tiene a tocar es tan grande que quizá merezca la pena arriesgarse.





