Ciclismo
Gaudu y los franceses que encontraron consuelo en la Vuelta
David Gaudu es el último del éxito francés en la Vuelta
Luce rojo, rojo Vuelta, David Gaudu en la jornada que llevó el final a territorio francés.
El ciclista galo cerró así un par de días que quedarán grabados en su memoria: primero con una victoria brillante frente a un corredor de la talla de Mads Pedersen, y después con el premio mayor, el maillot rojo de líder.
Esa prenda tan simbólica, que ondea con el peso de la historia, volvió a recordarnos que Gaudu tiene un idilio con la Vuelta.
Ya lo demostró hace cinco años, en la edición de la pandemia, cuando se llevó dos etapas que lo confirmaron como uno de los grandes talentos de su generación.
Ahora lo reafirma con un triunfo que lo emocionó hasta las lágrimas, imponiéndose por delante de los daneses y devolviendo a Francia al centro de la escena.
Porque lo cierto es que, al hablar de franceses en la Vuelta, no podemos evitar que desfilen muchos nombres por la memoria.
La historia de los ciclistas galos en la ronda española está llena de momentos buenos.
Y curiosamente, muchos de ellos comparten un patrón: fueron en su día candidatos a brillar en el Tour, cargaron con las expectativas de una nación hambrienta de un ganador desde hace ya cuatro décadas, pero acabaron encontrando en España el escenario ideal para sus grandes gestas.
El ejemplo más claro es Laurent Jalabert, auténtico símbolo de los noventa, vencedor absoluto de una edición, coleccionista de etapas —hasta 18 nada menos— y protagonista permanente de la carrera durante varios años.
Otro nombre inevitable es David Moncoutié, ciclista elegante y con una clase inmensa, que dejó su huella con cuatro triunfos en la Vuelta y siempre habló maravillas de esta prueba, incluso más que de su propio Tour.
A esa lista se suma Thibaut Pinot, el coleccionista de cimas, que conquistó Lagos de Covadonga entre otras cimas legendarias, y que supo dar a la Vuelta momentos de pura emoción.
Más atrás encontramos a corredores como Alexandre Geniez, Kenny Elissonde o incluso Nacer Bouhanni, velocista odiado que también dejó su sello con tres victorias de etapa.
La secuencia es clara: la Vuelta se ha convertido en tierra fértil para los franceses. Aquí encuentran inspiración, aquí multiplican su brillo.
Y ahora es David Gaudu quien toma el relevo, recordándonos que la historia entre Francia y la ronda española sigue viva, intensa y emocionante.
Imagen: Unipublic/Rafa Gómez/Sprint Cycling Agency






Manel
29 de agosto, 2025 at 17:33
Este post es un guiño tambien a Eric Caritoux ?
Iban Vega
29 de agosto, 2025 at 17:48
sin duda que sí, pero no quise irme tan lejos