Ciclismo
Flecha Valona: ¿Debería prescindir del muro de Huy?
Alejar el muro de Huy de meta beneficiaría a la Flecha Valona
Leo que la Flecha Valona llega a Huy desde 1986, edición capital, pues fue la que cumplía con medio siglo de carrera.
Entonces ganó Laurent Fignon con unos tres minutos sobre el resto, en solitario.
Desde entonces ha habido de todo, exhibiciones míticas y apocalípticas, como la de Michele Bartoli días antes de perecer ante VDB en Lieja, pero también muchas, demasiadas llegadas en pelotón, una realidad que no podemos obviar, una realidad que no le hace justicia a un recorrido que es precioso.
El otro día pudimos recibir las impresiones de Marc Hirschi, el ganador vigente de la Flecha Valona, sobre el muro de Huy.
Fue explícito:
“Es una subida brutal, muy dura. La clave reside en saber esperar tu momento porque es tan dura, tan empinada que es fácil reventar si atacas muy pronto. El día que gané tenía unas piernas tremendas y corrí muy bien situado. Fue la estrategia perfecta”
El ganador saliente admite que la subida final condiciona, y mucho el desarrollo
Igual que Lieja, hace dos años, sacó la subida a Ans del mapa, volviendo a la ciudad, al mismo boulevard donde vimos ganar a Moreno Argentin, entre otros, pensamos que la Flecha Valona debería sacar la meta de Huy.
Es una carrera predecible a más no poder, aunque fiar todo al kilómetro final tampoco sería justo.
Recuerdo alguna edición, como la de 2018 en la que los entonces Quick Step llevaron tan al límite la carrera atacando con Max Schachmann, que quemaron las opciones de Valverde frente a Alaphilippe.
Lo que sucede antes de Huy condiciona, pero una vez llegan todos ahí juntos da la sensación de espectáculo comprimido y contenido, sin más matiz para la victoria que estar fortísimo al final y saber atacar en el instante justo.
Cuando la Amstel alejó el Cauberg de meta, la carrera ganó muchos enteros…
¿Se podría plantear esto con la llegada de la Flecha Valona?
Hace un tiempo Purito Rodríguez escribió en este mal anillado cuaderno una reseña sobre su amor por las Árdenas, de la Flecha Valona y la llegada en Huy apuntó…
La Flecha es la que mejor me iba de las tres, por el final en ese muro. De hecho la he ganado una vez, más la llegada del Tour y tengo bastantes podios. No creo que fuera por el kilometraje, porque mira Lombardía, San Sebastián, la Lieja,… los kilómetros no eran un problema. Si la Lieja hubiera tenido un muro tan duro como en la Flecha, seguramente hubiera tenido alguna en el palmarés.
Mi victoria fue preciosa, un día de frio y muy trabajado por el equipo. Lluvia y viento, caídas… una Flecha seria. Yo tenía claro donde arrancar, donde Gilbert me había atacado el año anterior, a cuatrocientos de meta, justo cuando se gira a la derecha. Y a ganar.
Si lo decía el catalán, que le pirraba ganar en el tramo final, no queda mucho que añadir.
Recuerdo que él nos introdujo el concepto de “el kilómetro más largo del ciclismo” para describir el final de Huy en la Flecha Valona.





