Ciclismo
El primer fin de semana del Tour
No hay descanso ni en el fin de semana de arranque del Tour
Locura, nervios, tensión. Dos jornadas de Tour, apenas el primer fin de semana, y algunos pensarán que ya han pasado dos semanas.
Es el Tour. Nadie tiene la clave, tampoco la llave mágica, pero impera la ley de la selva: el más fuerte sobrevive. Este Tour, que en principio planteaba un final descafeinado, sin dureza aparente, se está convirtiendo en una losa para el ánimo de muchos.
Hay un equipo, el Visma, muy interesado en que esto no pare, en que haya ritmo, en que pasen cosas.
Saben que, en el cuerpo a cuerpo, Pogacar intimida. Por eso buscan la sorpresa, sembrando la zozobra en cada giro del recorrido. Giros que no se escatiman, que están a la orden del día.
Claro que, cuando Visma impone ritmo, sólo los mejores emergen. Los muy buenos.
No ha pasado nada, sobre el papel: apenas unos segundos entre los favoritos. En el caso de Carlos Rodríguez, más de un minuto. Pero ha pasado mucho.
Desgaste, nervios y una perenne sensación de que te vas a quedar fuera en cualquier momento. Una sensación que debe de ser insoportable.
¿Sacar conclusiones? Ni mucho menos. Los grandes están fuertes, como no podía ser de otra manera. Pero nada más allá.
Eso sí, la concatenación de días así va a matar la ambición de más de uno.
Es casi medio Tour. La primera mitad transcurre así: el primer y segundo fin de semana con jornadas de este tipo, con desniveles poco perceptibles en el perfil, pero que vacían el tanque.
Este Tour ha empezado en el norte, y ha sido espectacular lo que hemos visto. No puede ser de otra manera cuando Vingegaard ataca y Van der Poel gana por delante de Pogacar.
Por cierto, el esloveno está tranquilo.
Demasiado. Como si dejara hacer, rodeado por los suyos… aunque no siempre, porque el UAE, tan brutal en los nombres y en su planteamiento, es también invisible en los momentos en que su líder más los necesita.
Nada, que es julio, que esto está en marcha y que el Tour no rueda… vuela. Los mejores, en el mejor sitio. Incluso en este ciclismo ultracompetitivo todo el año, aquí se nota que hay otra marcha.
Imagen: A.S.O./Billy Ceusters







