Mads Pedersen
El mundial de Mads Pedersen no merece una duda
Menospreciar el mundial de Mads Pedersen no es de recibo
Sobre la victoria de Mads Pedersen en Yorkshire, veo a gente sondear el presente reciente para encontrar un desenlace tan sorpresivo.
Me hablan de Romans Vainsteins, antes quizá Oskar Camendzind.
Decir que el triunfo de Oscar Freire en Verona, año 99, no fue sorpresa, sería mentir.
Antes estaba Rudy Dhaenens, el belga que vivió nervioso y murió demasiado joven.
Alessandro Ballan fue campeón del mundo y poco más se supo.
Son nombres tomados al azar, resiguiendo con el dedo el palmarés del mundial, la carera más bonita del mundo, y ahora aparece el de Mads Pedersen.
Alegar la calidad y trayectoria del danés para decir que no ha sido una sorpresa, no es suficiente.
Visto ahora, nos tememos que muchos lamentamos se nos escurriera el nombre de Mads Pedersen en la lista de aspirantes.
Su hasta aquí no ha sido de relumbrón, aunque mostraba maneras.
Fue el último en caer ante el recital de un rodillo como Niki Terpstra el año pasado en Flandes.
Anteriormente era un conocido de podios del mundial, segundo en Florencia 2013 que gana un tal Mathieu Van der Poel, aquello era el mundial juvenil.
Viendo este palmarés no podemos pensar que haya ganado un cualquiera, como se sugiere en ciertos comentarios.
En este bendito país si no se impone un español, y Valverde la baza ya vimos como acabó, que sea una estrella.
Si no gana alguien de este círculo la carrera ha sido una engañifa, cuando en un mundial las cosas no son tan sencillas.
Anotar que Mads Pedersen se ha llevado uno de los mundiales más duros de los últimos años.
La sensación de condiciones extremas, la velocidad, el peligro, las balsas de agua, la dureza del recorrido,… todo fue una trampa.
Mads Pedersen define en alguna entrevista su victoria como un acto de supervivencia.
“Es que es como lo de la armada española, les han llevado a luchar contra los elementos” me han comentado.
Y es cierto, pero los elementos eran para todos, fueron el tablero de juego.
Mads Pedersen se movió para promover el ataque posterior de Jakob Fuglsang,
Sobre los orígenes de DT Swiss
Él se movió como en Flandes, cuando fue segundo, antes que los grandes empezaran el baile, tomó metros, sólo eso, porque el pelotón le tuvo a la vista.
Más de una toma lo corrobora, y no precisamente cerca de meta, a más de cuarenta de cruzar el arco.
Pero este Pedersen es duro, fiable y sólido.
Nadó y nadó a un ritmo endemoniado con los grandes nombres ahí, cerca.
Pero no contento con ello se soldó a la rueda del contraataque de Van der Poel con Trentin.
El mismo salto que dejó secos a los belgas, a Alaphilippe, el mismo corte que Gorka Izagirre no pudo cogeer, Mads Pedersen lo dejó llegar y se ancló, sabedor de que en la fortuna de los descartes, el podio se iba acercando.
Ahora, a toro pasado, todos se cuestionan qué hubiera pasado si el tirón de Kung hubiera tenido la continuidad de Trentin, o si éste deja entrar a Moscon y juegan a dos italianos en un corte de cuatro.
Todo son conjeturas.
Mads Pedersen aguantó lo insufrible para seguir ahí, se quedó Moscon y vio que Trentin igual no era el capo que todos pensábamos.
Todo lo demás lo vimos, se quedó atrás, miró a sus rivales, descifró el farol de Trentin, sabía que Kung estaba muerto y pam.
Campeón del mundo, con todas las de la ley, compitiendo de forma admirable, clavando cada momento, cada movimiento, sobreviviendo a los elementos, a los mejores rivales del mundo.
A donde no llegaron Van der Poel, Alaphilippe, Valverde, Van Avermaet y Sagan, llegó Mads Pedersen y eso no es poca cosa.
Imagen: FB de Yorkshire


