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La Ciclobrava es la marcha que no acaba
El final de la Ciclobrava en la Sea Otter es una experiencia ciclista inmersiva
Alba Oliva es de Manresa, pero conoce bien la marcha de la Sea Otter, esa que este año se llama la Ciclobrava.
“Salgo hace cuatro años, tras sufrir una lesión que me había alejado de la bicicleta. Nunca he competido, ni ganas. La bicicleta de montaña llenaba mis mejores horas de la semana hasta esa lesión” empieza comentándonos.
Prosigue: “Como digo, hace unos cuatro o cinco años decido probar la bicicleta de carretera. Me picaba la curiosidad“.
Aquello fue mezcla de curiosidad y ganas de acompañar a su pareja, que compite como handbike.
“Le acompaño en los entrenamientos -concreta- pero sin más, soy una aficionada más, que tiene la bicicleta para salir, rodar y conocer mundo. Desde un inicio me apunté a marchas cicloturistas, siempre, siempre en su versión corta“.
Objetivo: un buen rato sobre la bicicleta
“Noventa, cien kilómetros me son más que suficientes, y para casa. No tengo necesidad de más, son suficientes para hacerme sentir bien y pasar un buen rato”.
“De las versiones largas, paso” apuntala.
Su marcha ideal: versión corta, unos noventa kilómetros y máximo 3000 metros de desnivel.
Cifras de la felicidad: “Acabo entera, con una sonrisa y ganas de volver a otra“.
Entre sus referentes la Purito, la Xavi Tondo y la Ciclobrava.
La peculiaridad de la Ciclobrava
“Estuve en anteriores ediciones y tiene algo, al margen del recorrido, de u exigencia apta para todos los públicos que nos atrae. Acabas en medio de una feria de la bicicleta, y eso no la tienen otras. La marcha acaba, pero no la jornada, puedes ver de todo, el ambiente es fenomenal. Tenemos BTT, cicloturismo, carretera…” relata Alba.
Acabar en el corazón de la Sea Otter es un plus, la ciudad de Girona otro.
Es ciclismo por los cuatro costados.
“Es acojonante el ambiente ciclista que respira la ciudad, por donde pases, ves alusiones a la bicicleta, te cruzas con pros por el centro. Además el tráfico está muy pacificado, vas cómodo por ella“.
Ciclobrava: la marcha no acaba en la marcha
En definitiva que “la marcha sigue tras la marcha“.
Durante la misma Alba nos habla de “avituallamientos bien surtidos, incluso algunos que no se prevén de inicio, sé que los disponen sobre la marcha por si hace calor”.
Para Alba, la Ciclobrava es la experiencia redonda del ciclista medio.






