Opinión ciclista
La revista del adoquín
El adoquín que se lleva Sagan en Roubaix pone fin al ciclo más apasionante del año
Hace escasos días que la campaña 2018 del adoquín dio con el velódromo de Roubaix, cuyo ceremonial sabe un poco a despedida.
Luego viene lo que últimamente hemos llamado la depresión de las Ardenas…
Sea como fuere ese sabor a despedida encierra cierto amargor, este año además revestido de honda preocupación por el estado de Michael Goolaerts, al tiempo que permite pensar sobre lo que ha dado de sí la primavera que se corre entre adoquines, bergs y muchedumbres que hablan un idioma que nos resulta incomprensible
El rey del adoquín ¿Sagan o Terpstra?
Para saber quien ha sido el rey del adoquín simplificar entre dos nombres parece un ejercicio simple, pero es necesario para dar concreción. La cosa está entre dos enemigos íntimos.
París-Roubaix: Cuando Peter Sagan se inspira en las leyendas
Peter Sagan ya tiene la reina de las clásicas, y su balance global incluye Wevelgem, en una estrategia muy alejada a la de ese corredor que le gusta arriesgar y ser vistoso.
En términos de palmarés es un balance impecable, por cuanto engrosa un historial de vértigo, que muy pocos en la historia podrían firmar.
En términos de sensibilidad, Sagan tiene dividida a la parroquia que espera de él lo humano y lo divino.
Niki Terpstra por su lado creo que ha hecho su mejor campaña de siempre.
Liberado del rol de segundo de la flota comandada por Tom Boonen ha sido la punta de lanza de su equipo en las grandes carreras y ahí está el resultado: Samyn, Harelbeke y Flandes.
Pisó además el podio de Roubaix, donde compitió en fortaleza con Peter Sagan, si el eslovaco se le fue como quien no quiere la cosa, es un tema que le debe estar comiendo por dentro.
Balance sobre la mesa, resultados puros y duros y presencia durante el ciclo, Terpstra ha sido, para nosotros, el hombre de la primavera.
Un ciclista que ha sido valiente, que ha estado perfectamente acompañado, y eso cuenta mucho, pero no siempre se puede rematar y él lo ha hecho.
El semi pleno de Quick Step
En los resultados de Terpstra concluye también el equipo azul que ha sabido plasmar con exitosa estrategia su poder.
No es sencillo, aunque parezca lo contrario, conseguir lo que han logrado los belgas.
Ser el más fuerte te hace diana de todas las miradas y ataques, y sin embargo, el nivel de trabajo colectivo del Quick Step ha rozado la perfección.
Tuvieron un lunar en Roubaix, confiaron, quizá en exceso, en los ataques lejanos de Gilbert y Stybar y para cuando quisieron tomar aire de nuevo, Sagan se escurrió.
Si alguna vez Patrick Lefevere soñó con la palabra equipo seguro que sería con algo muy similar a lo visto estos días.
Vanmarcke y Van Avermaet, sin premio
Sep Vanmarcke y Greg Van Avermaet son dos ciclistas acostumbrados a hacer balances poco optimistas del periodo del adoquín.
Les cuesta horrores ganar, sobre todo al primero, porque al menos Van Avermaet venía a esta primavera a defender todos los triunfos del año pasado.
Pero el campeón olímpico no estuvo en ningún momento en disposición de romper como él necesita para ganar carreras de este corte.
Sabrán BMC y Van avermaet los motivos, pero su balance es muy malo y llega en momentos complejos para el equipo.
Con Vanmarcke es más de lo mismo, el retrato de un corredor poderoso, que se entrega, que da el tono, pero que siempre se queda en la puerta.
¿Cruzará la línea alguna vez?
Cuesta creerlo.
Check out our spring Classics recap, reflecting on some stunning performances from the likes of @vincenzonibali (@Bahrain_Merida) @TiesjBenoot (@Lotto_Soudal) & @petosagan (@BORAhansgrohe) and a hot winning streak for @quickstepteam. Which was your favourite win? ???????? pic.twitter.com/XvmFPQgOtp
— Velon CC (@VelonCC) April 11, 2018
Nibali y Benoot, el salto adelante
Aunque no es adoquín propiamente dicho, San Remo está siempre inmersa en esta maraña de carreras. Vincenzo Nibali ha vuelvo a dar una vuelta de tuerca y su tenacidad en el Poggio es el vivo ejemplo de un ciclista irrepetible, como su apuesta por Flandes, siendo la última rueda que Terpstra descolgó en su ataque.
Por su lado creo que la primavera que acaba lo hace con la figura de Tiesj Benoot finalmente revalorizada como creo que merece, al margen de la Strade que gana a lo grande, fue su continua presencia en carrera la que le ha proporcionado un estatus muy diferente al de hace un par de meses.
Sigue siendo muy joven, como Van Aert, y su carácter espartano, recordándonos auténticos sufridores como Hoste o Van Petegem, es perfecto para progresar en esta jungla del adoquín.
Imagen tomada del FB de Paris-Roubaix
INFO
La costa de Levante en la puerta de los Hoteles RH…


