Connect with us
Leaderboard 1 XX
Leaderboard 2 XX

Síguenos y subscríbete

Como estar informado y participar en sorteos de carreras y productos, NO TE LO PIERDAS!

Ciclismo antiguo

¿Por qué el Chava fue un ciclista sobrevalorado?

Publicado

en

Tuvalum

El palmarés del Chava Jiménez no hace justicia a su fama

En la obsesión revisionista que hemos llevado a cabo este invierno nos llamó la atención las respuestas de algunos lectores cuando nos metían al Chava Jiménez en la lista de los diez mejores ciclistas españoles de siempre…

No fue sólo por aquí, también en otras redes, con una argumentación vaga y más emocional que otra cosa.

Metidos en harina, la visita a la página del Chava Jiménez en ProCyclingStats habla de un buen corredor, de un muy buen corredor pero que en ningún caso compite en la liga de nuestro top 10 para el ciclismo español.

En resumidas cuentas, 23 victorias, pocos llegan a ese nivel, un podio en la Vuelta a España, la famosa de Abraham Olano, una Volta a Catalunya, que tuve el privilegio de seguir y escribir para Ciclismo a Fondo, un triunfo sellado en un sitio muy «ciclista» últimamente, como Andorra, y algunas perlas tipo etapa del Dauphiné, con su compañero De las Cuevas segundo, y una Clásica de los Alpes.

Ah, joder, se me olvidaba, un par de Urkiolas, un guante de carrera para él.

Ciclobrava – 400×100 Landing

 

Su mejor Tour fue el de 1997, que acabó en un top ten muy meritorio viendo lo que se cocía en esa carrera maltratada por Jan Ulrich, jugando a macho alfa con Pantani y Virente, cómo iban aquellos tres, y aquel Festina, en vísperas de hacer saltar la banca.

En ese caldo Chava Jiménez logró un séptimo puesto muy interesante, más teniendo en cuenta la kilometrada de contrarrelojes que cargaban en esas ediciones.

A las pocas semanas ganaría una etapa en la Vuelta troleando al más trol, ciclista que nos encantaba, Pascal Richard.

ya tienes los podcast de El Cuaderno de JoanSeguidor en Spotify 

Como digo, un buen palmarés, pero nada comparable al revuelo que dejaba a su paso, revuelo acuñado interesadamente por la prensa que me mecía.

Recuerdo aquel Angliru con Manolo Lama -«Chava he estado hoy más tiempo contigo que tu mujer»- y masajes del mismo estilo engordando el pollo

Aquella fue una de más, el Chava Jiménez cumplía con los tópicos taurinos que muchos alienaron para darle pábulo a un escalador notable pero no excelso, a un ciclista que sin duda tuvo más lagunas que otras cosas, por mucho que duela leerlo o sea impopular decirlo.

[elementor-template id=»36790″]

 

Si miramos en primera persona, en los duelos Chava Jiménez – Marco Pantani, el balance es abrumador para el segundo.

Dos momentos, la Fauniera en el Giro 1999, días antes de Madonna di Campiglio, y Courchevel, en el Tour 2000, para comprobar que la comparación no tenía recorrido.

Otra cosa es que el personaje funcionara las mil maravillas, y con él a cuestas, el Chava Jiménez fue a gusto, llegó lejos y le cundió.

En eso fue inteligente, eclipsando a otros que dieron más rendimiento en lo ciclístico -Roberto Heras y Abraham Olano, especialmente- por que como sabéis, en la elección del ídolo juega mucho el sentimiento y el manejo de este material aquel ciclista de El Barraco era muy bueno,

 

 

Ciclo21
Continuar Leyendo
1 Comentario

1 Comentario

  1. Sergiete

    12 de febrero, 2021 En 23:08

    El Chava tenía un potencial tremendo, creo que en sus piernas tenía para varias grandes vueltas, y efectivamente tenía potencial para entrar en ese listado.
    Pero el Chava tenía un defecto importante que sin duda le impidió aprovechar todo su talento: no era disciplinado como Indurain o Contador, e incluso diría que algo descuidado. Olano, por ejemplo, era muy riguroso en sus planes de entrenamiento, se sacrificaba mucho no sólo encima de la bici, también en el día a día fuera de la bici, alimentación, estilo de vida…

Dejar Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ciclismo antiguo

La contrarreloj que Indurain no acabó

Publicado

en

Tuvalum

Julián Gorospe fue la pareja de Indurain en aquella contrarreloj

Hace unos días, curioseando twitter, nos encontramos con esta historia sobre la contrarreloj que Miguel Indurain no acabó…

El Trofeo Baracchi fue una competición italiana de final de temporada que se disputaba en una crono por parejas

La primera edición se remonta a 1941 con victoria de Michele Motta, cuando aún se celebraba a modo de crono individual.

Fue en 1953 cuando se celebró la primera en dúo: la ganaría por tres veces Fausto Coppi acompañado por el también italiano Riccardo Filippi.

La prueba empezó en la Toscana, pero se mudaría al Trentino, concretamente a Trento, la capital de la región, sede de esa edición de 1985.

Seis años después se solaparía con el Gran Premio de las Naciones que ganaría Tony Rominger, volviendo a la fórmula de crono individual.

Por cierto, que el Gran Premio Eddy Merckx, otra prueba contrarreloj de gran prestigio, también adoptó la competición por parejas.

Entre sus ganadores estuvo la formada por Abraham Olano, ganador individual un año antes, y Chente García allá por 1998, el gran año del guipuzcoano que venía de ganar la Vuelta y el mundial contra el crono.

[elementor-template id=»36790″]

 

Así las cosas, el sábado 28 de septiembre de 1985 se celebró un Trofeo Baracchi cargado de tantas figuras como pocas carreras podían aglutinar.

Por delante 96 kilómetros de eterno esfuerzo mano a mano con tu pareja, una contrarreloj que el dúo de Reynolds formado por Julián Gorospe y Miguel Indurain afrontaba ante los cocos de la época.

No en vano la pareja ganadora, formada por dos recordmen de la hora, Francesco Moser y el danés Hans Henrik Oersted marcaron un crono inferior a las dos horas en aquella eternidad, superando por 24 segundos a Caroli-Wilsin y dos minutos a Bernard y Wiss.

Los focos estaban en la pareja del momento, Bernard Hinault-Greg Lemond, primero y segundo por ese orden en el Tour de aquel año

El francés se vio incapaz de seguir al americano, toda una premonición, y su tiempo se fue por encima de los cinco minutos respecto a Moser, quien con esa victoria se situó como el mejor de todos los tiempos en esa carrera.

En el primer tramo de la crono, el danés Oersted llevó el peso y fue en ese punto cuando la crontrarreloj puso de relieve la calidad del dúo español de Indurain y Gorospe, pues en el primer intermedio marcaron el segundo mejor tiempo.

«Tuve un día fabuloso -dijo Julián Gorospe en Ciclismo a Fondo- de esos que vas sin cadena, pero Miguel no tuvo el suyo. Éramos la revelación de la prueba, ocupando el segundo puesto de la contrarreloj, pero Indurain cogió una pájara impresionante. Le llevé a rueda unos kilómetros, para que se recuperase, pero a diez de meta tuvo que bajarse de la bicicleta. Nos quedamos con las ganas»

La historia que narra Gorospe en esa contrarreloj es la de un joven Miguel Indurain que ese mismo año se había convertido en el líder más joven que jamás haya tenido la Vuelta a España.

El de Mañaria tenía entonces 25 años y era una de las grandes figuras del ciclismo vasco, siempre «enfrentado» deportivamente a Marino Lejarreta, dividiendo las aficiones.

Para esa época Gorospe ya era un ciclista con pedigrí, líder en la Vuelta que acabaría perdiendo ante Hinault camino de Ávila, Gorospe ya tenía una Itzulia y etapas en la propia Vuelta en su palmarés.

Para Indurain aquella contrarreloj fue una esas experiencias que nadie recordaría años atrás, pero que habla del camino lento, pausado y cargado de paciencia que supo conducirle con éxito hasta sus cinco Tours.

Diez años después el último cinco veces ganador en Francia ya no sería Bernard Hinault.

Imagen: Dorsal 51

Ciclo21
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

#PodcastJS Fernando Escartín, el ciclista de la esforzada figura

Publicado

en

Fernando Escartin JoanSeguidor
Tuvalum

Viajamos al ciclismo que perpetuó Fernando Escartín

No pocos aficionados al ciclismo esbozan una sonrisa cuando surge el nombre de Fernando Escartín.

Pocos ciclistas conectaron de forma tan directa y sincera con el público a través de la incondicionalidad en el esfuerzo y la entrega en carrera.

Durante más de diez años Fernando Escartín fue uno de los ciclistas más queridos del público: no era el más laureado, tampoco el más elegante, creció rodeado de auténticos gigantes, pero supo rascar su sitio en el corazón del buen aficionado al ciclismo.

[elementor-template id=»36790″]

 

Esa década de ciclismo parte del mismo Clas-Cajastur, el equipo de la tierra, que se hizo multinacional con Mapei.

De ahí a los mejores años liderando el Kelme, el equipo que ponía los gregarios a bailar para que Fernando Escartín volara y alcanzara metas increíbles como los podios en la Vuelta y el Tour y aquella etapa de Piau Engaly.

Años después aquellos años quedan lejos, pues hoy diseña recorridos que omiten las cronos y potencian las llegadas en alto: «Me equivoqué de época» cuenta, pero no cambiaría nada del ciclismo que le tocó vivir, un ciclismo que con todas sus imperfecciones le dio todo lo que tiene.

Ciclo21
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

En España, el ciclismo es de escaladores

Publicado

en

Tour de Francia - Federico Martin Bahamontes JoanSeguidor
Tuvalum

El ciclismo en España no se entendería sin los escaladores

El ciclismo de España se vincula íntimamente con la palabra escaladores, esa estirpe que emergió, cuando medio país se dio cuenta de lo cerca que estaban los Pirineos los días que el Tour tenía a bien atravesarlos.

Una estirpe que ha pasado de generación en generación, trasladando el gusto por las cuestas, legitimando que cualquier gesta firmada en la montaña es más hazaña, pues se recubre de épica y leyenda enmarcadas en la belleza de las cimas.

Por eso, en pleno siglo XXI, la unión de las palabras ciclismo, España y escaladores sigue en plena forma, identificándose la montaña como el paradigma de lo que puede dar este deporte a este lado de los Pirineos.

De esta guisa, la revista Peloton Magazine recoge en esta pieza los grandes nombres de la escalada en España, en un viaje que nos trae grandes recuerdos.

Éste arranca desde el mismo 1930, cuando Henri Desgrange monta un Tour por selecciones y España llega capitaneada por un tal Salvador Cardona, para siempre el primer ganador de etapa español en el Tour.

En ese conjunto emerge Vicente Trueba, el considerado, posiblemente pionero de esta tradición

Dicen que Vicente pesaba 112 libras, al cambio menos de 51 kilos, y que entró en el Tour compitiendo en la categoría de turista, una forma amable de decir que competía solo, sin equipo, ni staff.

La ruta 100 por la Gran Canaria Ciclista

Hasta él tenía que arreglarse los pinchazos de una bicicleta que pesaba por dos de las actuales, minucia que no le impidió ser el primer rey de la montaña en 1933 tras ser una flecha por los puertos de los Pirineos y Alpes, especialmente en el Galibier, donde marcó un excelente récord.

Como buen escalador era excelente hacia arriba y negado en los descensos, pero con él empezó todo, la íntima relación de las palabras ciclismo, España y escaladores.

Le tomaría el testigo el paradigma, creo que mundial, de la escalada Federico Martín Bahamontes, quien ganaría el primero de sus siete premios de la montaña en 1954, un año después de conseguirlo Jesús Loroño.

[elementor-template id=»36790″]

 

A día de hoy nadie tiene más KOM que Bahamontes: los siete del Tour más uno en el Giro y dos en la Vuelta

Con nueve le iguala Gino Bartali y con ocho les sigue ese témpano llamado Lucien Van Impe.

En la lista de conquistas de Federico Martín Bahamontes se contemplan casi todos los grandes puertos del Tour y eso que le tocó vivir paralelo a otro de los grandes de siempre hacia arriba, Charly Gaul.

La lista prosigue por el relojero abulense, Julio Jiménez, un ciclista de cuyas gestas no somos conscientes muchas veces, pero que colecciona éxitos tan singulares como aquel en el Puy de Dome el día que Tour estrenó televisión en directo para inmortalizar el duelo a codo con codo de Anquetil y Poulidor.

A Julio le sigue José Manuel Fuente, el ciclista más racial que haya dado el ciclismo en España en materia de escaladores y en cualquier otra, un competidor de rompe y rasga de cuya aureola se inspirarían Perico, José María Jiménez y Roberto Heras, tres nombres más de una historia en la que los de Peloton se han dejado unos cuantos…

Ciclo21
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

Indurain y Valverde: Duitama no admite comparación con Florencia

Publicado

en

Tuvalum

Los marcajes de Indurain y Valverde en sus respectivos mundiales estuvieron a años luz

España es un país relativamente joven en la historia de los mundiales de ciclismo, pero si hemos de quedarnos con dos de siempre, Duitama y Florencia serían los extremos, gentileza de los que consideramos los dos mejores ciclistas a este lado de los Pirineos: Indurain y Valverde.

Entre ambos pasaron 18 años, una mayoría de edad que curiosamente adquirió el ciclismo español en una de las asignaturas pendientes que venía arrastrando desde el segundo cero de su creación.

En ese tiempo sólo queda al margen el oro de Alejandro Valverde, una de las victorias más deseadas del pelotón, en Innsbruck, todo lo demás entra directo en ese periodo, los tres oros de Freire, el doblete de Hamilton de Astarloa, las medallas del mentado Valverde… incluso hasta el registro singular de Abraham Olano, único ciclista capaz de ser campeón contra el reloj y de fondo.

Al ciclismo español le quedan otras asignaturas, no os penséis, como las clásicas del adoquín, pero en esas peleas, salvo Flecha nadie pareció estar con visos de salir exitoso.

“L’adoquí”, caja de productos y experiencias para los amantes de la bicicleta

Volviendo a Duitama y a aquella tarde-noche, por el horario de aquí, lo cierto es que hemos recordado y debatido ampliamente, en este mal anillado cuaderno, lo que pasó.

Incluso nuestro amigo Miguel González, nos trajo el otro día una opinión muy alejada de la nuestra en la que se volvía sobre si Olano debió o no disputar la jerarquía de Miguel Indurain.

Nosotros siempre defendimos que aquello fue de manual de primero de ciclismo, en una escapada en la que tienes ventaja numérica, lo normal es lanzar al segundo para que los rivales quemen cartuchos en la caza.

Aquello que vimos claro y de cajón se convirtió en el principio del fin para Abraham Olano, quien ganando ese arcoíris se cargó de un peso que le lastró para siempre.

Sin embargo, más allá de lo que Olano hiciera, la grandeza de Miguel quedó reforzada en un día que llevaba su nombre y apellido.

El control que ejerció para que su compañero volara al triunfo contrasta con lo que vimos en Florencia tantos años después.

Si en Colombia el gran rival fue Marco Pantani en Italia, la rueda de Vincenzo Nibali fue veneno para la selección española.

[elementor-template id=»36790″]

 

Cuando Alejandro Valverde se obcecó en marcar al italiano y Rui Costa tomó metros, que luego fueron segundos irreducibles, la suerte de control y estrategia que Indurain sí supo plasmar para Olano, se esfumó en Valverde, para desgracia de Purito.

El catalán, como Olano, ejerció de segundo espada venido a líder, pero le falló la retaguardia.

Hizo la carrera perfecta, incluso la convenida con el propio Valverde, pues al murciano ya le iba bien que su compañero incordiara, pero la clave estuvo en el marcaje, dejar a Nibali entre él y Rui Costa, en cabeza, fue faltal.

De un oro y plata que muchos saboreábamos, se pasó a los dos escalones bajos del podio.

Valverde dijo que no pudo, que no le dio para salir a por el portugués, cuando sólo cabía esperar algo del luso, siempre escondido, siempre tan fresco.

Aquella tarde, como 18 años antes, hubo lágrimas, pero no de felicidad y sí de incredulidad, Valverde no había sido Indurain, y mira que lo tenía todo para romper la lanza a su favor.

La fotografía es ésta, la actitud y habilidad de uno y otro en un momento similar, separados por tantos años, sin más intención que poner negro sobre blanco lo que hicieron ambos en un momento crítico, y sin olvidar méritos de Valverde, quien fue clave para el tercero de Freire o una ayuda in extremis en la carrera final de Purito en los Juegos Olímpicos de Río.

Que siempre hayamos pensado que Valverde es y ha sido capo, no quita que haya realizado alguna labor para terceros, pero aquel día su perenne grandeza nos cayó a los pies.

 

Ciclo21
Continuar Leyendo

TWITTER

El golpe que Van der Poel dio en la Strade Bianche es una de esas victorias que exceden con mucho el mero apunte estadístico, es una OPA A TODA LA PRIMAVERA.

https://joanseguidor.com/victoria-van-der-poel-strade-primavera/

La historia del manillar de Van der Poel nos deja lecciones como que lo que utiliza esta gente no es lo mejor para el ciclista medio, que conceptos como ligereza o aerodinámica no son sinónimos de seguridad y que conviene tener un buen mecánico cerca.

https://joanseguidor.com/manillar-roto-van-der-poel-samyn/

Una Strade Bianche en España sería posible.

https://joanseguidor.com/strade-bianche-en-espana/ by @JoanSeguidor

Lo de Van der Poel en la Strade Bianche es una OPA a toda la primavera.

https://joanseguidor.com/victoria-van-der-poel-strade-primavera/ by @JoanSeguidor

A Movistar no le vale correr como hasta ahora
https://www.ciclo21.com/movistar-team-2021-necesita-mejorar/
La opinión de @JoanSeguidor
© @bettiniphoto

Load More...

Lo más leído