Ciclismo
Vingegaard no puede perder esta Vuelta
Para Vingegaard no es solo ganar la Vuelta, cuenta cómo hacerlo
Jonas Vingegaard está viviendo una Vuelta intensa, comprobando aquello que una vez dijo Chris Froome sobre la sucesión de emociones de esta carrera era cierto.
Tras un Tour de Francia complicado donde perdió ante Pogačar, llegó a España con ganas de demostrar que sigue siendo uno de los grandes favoritos en cualquier grande.
Y hasta ahora, lo está haciendo, aunque Almeida le está poniendo las cosas más difíciles de lo previsto.
Las etapas de Asturias, con Angliru y Farrapona, eran perfectas para abrir diferencias, pero Vingegaard se ha visto emparejado con Almeida, sin novedades en la general.
El danés ha demostrado paciencia y control, siguiendo la táctica correcta: no arriesgar de más, mantener la distancia y asegurarse de no ceder terreno.
Con 48 segundos sobre Almeida, la ventaja es mínima, pero suficiente para seguir liderando.
Vingegaard no necesita atacar constantemente; su fortaleza está en defenderse, en no perder ni un centímetro frente a rivales como Almeida, que ya le han ganado en ocasiones recientes.
Sin embargo, para él, esta Vuelta no es solo cuestión de defender: necesita ganar y dejar claro que puede competir con los mejores.
Sus grandes oportunidades vendrán en las etapas finales de montaña, la contrarreloj de Valladolid y la ascensión a Bola del Mundo, donde puede sellar una victoria memorable o… caer ante un gregario de su rival.
Lo que vamos comprobado de Vingegaard es su capacidad para rendir en dos grandes vueltas en la misma temporada, algo que pocos ciclistas consiguen.
Ya lo ha hecho en años anteriores y sigue mostrando que, aunque haya perdido el Tour, su motor está intacto.
Además, mantiene la cabeza fría: sabe cuándo arriesgar y cuándo conservar energía, algo vital en la lucha mano a mano con Almeida.
Si logra aguantar sin ceder más segundos, el maillot rojo de Vingegaard llegará a Madrid pero incluso con el maillot a cuestas, la sombra de Almeida sigue presente, recordándole que cada etapa cuenta.
El danés está en modo defensa, pero su ambición no se puede apagar: quiere ganar y enviar un mensaje claro de que sigue siendo uno de los ciclistas más temidos del pelotón.
Imagen: Unipublic / Cxcling Creative Agency






