Ciclismo
El ciclismo como lo conocemos empezó hace 40 años
Estos 40 años han dado la vuelta al ciclismo como un calcetín
De 2023 a 1983 van eso, 40 años, un periodo histórico amplio e intenso, una vida para muchos de nosotros que en materia de ciclismo es la consecuencia del deporte que hoy conocemos.
Hay dos grandes escenarios para que diga esto.
En el ámbito internacional, el ciclismo se ha hecho global en este periodo.
En ese año ya vimos los primeros colombianos asomando entre los mejores de forma más generalizada y sostenida, y vimos la irrupción de los estadounidenses con el amigo Greg Lemond e incluso los australianos con aquel fabuloso Phil Anderson.
Países exóticos en las catedrales ciclistas de la vieja Europa se hacían sitio al punto que hoy, sin ellos, es imposible entender este deporte.
Se barruntaba esa campaña el final del campeón a la vieja usanza, el final de Bernard Hinault, sin duda el último corredor que puede ser encasillado en el escalón de un Eddy Merckx como campeón clásico.
Todos los grandes que vinieron tras Hinault han respondido a otro tipo de perfiles, de hecho creo que el que más se puede medir a este concepto es el mismo Tadej Pogacar, con hambre por correrlo y disputarlo todo.
Emergía esos dias una generación increíble e icónica que con el tiempo volvió a nuestras pantallas, tanto como comentaristas como incluso organizadores, hablo de Laurent Fignon en la París-Niza.
Qué recuerdos nos trae el grupito formado por el mentado Laurent junto a Greg Lemond, Pedro Delgado, Stephen Roche y San Kelly.
Nostalgia total.
Rock stars metidos al duro oficio del ciclista, iconos que hoy siguen vigentes.
Conectando con este listado de estrellas eternas, la irrupción de Perico le dio al ciclismo en España un salto cualitativo del que seguimos viviendo.
Una inercia que tuvo un punto de inflexión, la Vuelta de 1983, una carrera mítica en muchos sentidos, desde ser la primera con televisión, a regalar un desarrollo histórico e inolvidable con tantos giros de guión que podemos decir que la legendaria etapa de Avila es una hoja más en un libro lleno de hazañas.
Esa Vuelta fue la chispa del ciclismo como deporte de masas en España, al margen de la televisión, la guerra sin cuartel en la radio y la promoción de la carrera entre la gente.
He mentado a Perico, como hombre destacado, y porque en aquel Tour de Francia, el de 1983, fue una de las grandes sensaciones al lado de Ángel Arroyo.
Perico sin embargo era uno más en una generación completísima para el ciclismo español en la que recordamos a Pino, Lejarreta, Chozas, Belda y otros muchos que abrieron la puerta del periodo más glorioso en la historia del ciclismo español.
Con aquellos mimbres y recuerdos de todo lo que vino después se trabajaba para que el ciclismo español vuelva por sus fueros.
Y es que en el periodo referido creo que el ciclismo dejó los tocs de deporte casi centenario a serlo sobradamente, 40 años que he vivido casi íntegros y que sin duda han dado con lo que hoy es este deporte.





Vik
22 de julio, 2023 at 19:46
Importante reseñar que de estos últimos 40 tours en 9 ediciones se ha quitado el título al vencedor por dopaje por lo que no se si al calcetín le hemos dado la vuelta pero indudablemente más manchado que antes