Ciclismo
A Remco le falta el test con Pogacar
Ahora mismo el nivel de Remco sólo lo puede marcar Pogacar
La temporada de Pogacar, el sprint final de Remco Evenepoel, todo pone en contexto que el año que viene estos dos van a ser las vedettes del concierto.
No me malinterpretéis, hay otros muchos actores en la función, pero lo que Tadej Pogacar y Remco Evenepoel proponen es algo que el ciclismo creo que hacía tiempo no estaba en condiciones de disfrutar.
Son la guinda de una generación que ha traído renovadas ilusiones a un deporte que caminaba tocado por la sucesión de Tours, Lombardias, San Remos y Flandes, entre otras, que dejaban mucho que desear, con desarrollos predecibles y espectáculos muy acotados al final.
El ciclismo que proponen ellos, y algunos de sus compañeros de generación, es otra cosa, es caviar para nuestro paladar, un buen momento delante de la tele y algo para recordar en el futuro.
Ahora todos andamos haciendo cábalas cuando se cruzarán en la ruta Remco Evenepoel y Tadej Pogacar.
A pesar de su juventud, ambos llevan ya cuatro temporadas dando que hablar y muy delante, aunque 2022, con la plena incorporación de Remco a la primera línea del ciclismo mundial, marca otro estadio en esta relación.
En duelos directos, salvo el Mundial, donde no hubo color para el belga, Remco ha sufrido la tiranía de Pogacar en la ruta, véase Lombardía el año pasado o Tirreno, éste.
Pero en lo que se refiere a pulsos personales, no hay muchos a los que agarrarnos para decir que uno es mejor que el otro.
Yo, de primeras, y contradiciendo lo que comentó Valverde, me inclino por el esloveno.
Ahora mismo no veo a nadie mejor que Tadej Pogacar, ni siquiera cuando entramos en el detalle de lo ganado por cada uno, pues el palmarés de 2022 de Remco es único y el de Jonas Vingegaard incorpora todo un Tour.
Sin embargo, si mañana todos toman la salida de cero, en una gran carrera, me parece que el esloveno parte con un plus sobre el resto, incluido el belga.
Es más, para saber el nivel que puede tener Remco, a lo que puede aspirar y ganar en el futuro, la medida se llama Tadej Pogacar y posiblemente en el Tour de Francia.
Es que Remco ya ha demostrado ser capaz de ganar en casi todos los terrenos que se le suponen adecuados, desde clásicas como Lieja o San Sebastián pasando por una grande de tres semanas, la Vuelta, y el mismísimo Mundial.
El final de año de Remco ha sido solventar la papeleta de tres escenarios distintos casi de golpe, una contundencia que nos lleva a preguntarnos qué sería capaz de hacer ante el coco esloveno.
No sé si el Tour, tan paupérrimo en cronos, será el mejor sitio para verlos a ambos, pero tarde o temprano tendrá que acontecer, como que Pogacar corra una segunda grande el mismo año.
Por todo yo no diría que Remco es mejor que Pogacar, incluso en la euforia de su final de campaña y esperaría a verles a pelo en una gran carrera, los dos en forma y con hambre.
Ambos saben que en ese duelo, no sólo estaría en juego su honrilla personal también se pondría en cuestión la etiqueta de mejor ciclista del mundo.





