Primoz Roglic
Primoz Roglic, el mejor de la historia en Lagos de Covadonga
Roglic firma en la victoria más espectacular de siempre en los Lagos
Cuando mirábamos, ávidos de ciclismo, el perfil de las dos jornadas de gran montaña en Asturias, la teoría enfriaba nuestros ánimos: hay muchos kilómetros de llano antes de Lagos y Gamoniteiru.
Eso decía la teoría, también la experiencia reciente, seguro que llegan juntos a los Lagos, seguro que nadie ataca hasta cuatro o cinco de meta, seguro que…
Pero sucede en ocasiones que hay carreras en las que confluyen campeones, dícese de esos ciclistas que están un peldaño por encima, que corren para escribir la historia y perdurar en la memoria del buen aficionado al ciclismo.
En esta Vuelta han confluido dos de ellos, Primoz Roglic y Egan Bernal
Seria injusto, a la luz de los resultados en la cima de los Lagos, poner a uno por encima de otro.
Cierto es que Primoz Roglic ha sido dueño y señor de la jornada, hoy primero de septiembre, en la tierra donde Pelayo se hizo un nombre, pero no lo es menos que todo nace de las piernas de Egan Bernal.
El de Ineos jugó a lo grande, Sivakov le hizo la mesa y el colombiano entró a saco.
Quedaban sesenta para meta y lo dio todo, no miró para atrás.
Que no le saliera entraba en lo posible, pero que se ha hecho eterno, eso lo lleva para siempre.
No creo que Egan Bernal pise el podio de esta Vuelta, tiene mucho perdido y gente muy fuerte que correrá a amarrar el puesto en la general, pero esas piernas, que tienen dos grandes en ellas, han sido oro para que la Vuelta se sacuda el tedio de muchos días.
Es triste oír a algunos criticarle por quedar en la misma plaza en la que afrontó la etapa, que a veces es mejor atacar de cerca y sacar más tiempo, como si la cobardía cotizara en bolsa.
Roglic, ¿que os vamos a decir?
“Cuando atacó Bernal me dije, me voy con él”
Es un ciclista completo, trufado de calidad y de experiencias que no hacen más que endurecerle y hacer de él el competidor que es.
Entró al ataque de Egan Bernal, cuando la lógica, esas malditas teorías decían que mejor quedarse a rueda del mejor equipo que ha traído nunca a la Vuelta.
Pero no, se soldó a Bernal y en el eterno llano hacia Covadonga no dudó en tirar con Bernal para sentenciar la Vuelta, la que puede ser su tercera Vuelta.
¿Y por detrás?
Pues ya lo vistéis, el Bahrein, el mismo equipo que Lastras dijo que no enseñó nada a Cortina, le salvó los muebles a Movistar, que si pisa el cajón de Santiago ya puede pagarle unas líneas a Wouter Poes y Gino Mader, quienes por salvar la plaza de Jack Haig se dejaron la vida en la persecución de dos colosos.
La clave estuvo en el ataque de Bernal, Enric Mas no hizo acto de presencia y Miguel Ángel López se quedó a medio camino, luego dejaron hacer a otros.
El bochorno ha sido tal que hasta los que defienden lo indefendible con los azules se reconocieron superados por la evidencia.
Y no hay otra, no hay ni manía, ni obsesión, la realidad se empeña en demostrarnos que en el equipo telefónico faltan muchas cosas, y entre otras la actitud, ese tesoro que sólo hace una semana valorábamos en Enric Mas en Valdepeñas, pero que sacan tan de tanto en cuanto que a veces dudamos que sepan en qué consiste el concepto.
La Vuelta no ha acabado, el Roglic de los Lagos domina con claridad y queda una crono, la teoría dice que lo tiene hecho, luego lo que veamos…






