Peter Sagan
Peter Sagan llega al Tour con los debees hechos
Otra vez Sagan en el Tour con un maillot que le hace único
Casi diez años ya del debut de Peter Sagan en el Tour de Francia.
Aquel imberbe chaval que sacaba de quicio a Cancellara con sus celebraciones, vestido de verde, haciendo el “Forest Gump”, poniendo color a las llegadas, sabiendo que lo suyo era un idilio con la historia desde el minuto cero que se hizo conocido.
Peter Sagan nunca ha dejado de lado el objetivo del Tour, ni siquiera cuando las clásicas llenaban el core de sus campañas, su relación con la mejor carrera del mundo es especial y legendaria, pues dejó pequeños registros de ciclistas como Sean Kelly y Erik Zabel.
Claro en diez años, las ha visto de todos los colores
Del debut soñado, ganando de salida, firmando autógrafos hasta en escotes, a sentir la presión de Oleg Tinkov y vestir el maillot amarillo.
El año pasado Peter Sagan corrió el Tour pensando que el Giro debía ir primero y no pudo con Bennett para el verde.
Puso de moda, esas escabechinas de largo radio para quitarse velocistas del pelotón y tener más opciones al final, pero su forma no le dio para ganar.
Peter Sagan llega a este Tour como en los buenos tiempos, con un maillot diferente, que le hace único, el de campeón eslovaco, mientras su compañeros vestirán de negro para la ocasión.
Pero no sólo eso, le añade un palmarés que otrora seria pequeño, pero que en estas circunstancias ya está bien.
Etapas en la Volta, Romandía y Giro, más el campeonato de su país
Cuatro triunfos que no le dejan el casillero a cero y le quitan cierta presión, ahora que tiene al capo de Bora en plan Tinkov, recordándole lo mucho que cuesta.
Esperamos impacientes ver a Peter Sagan disputándole todo lo que sea “disputable” a Van der Poel, Alaphilippe y Van Aert, soñaremos que Aranburu esté cerca, en las etapas bretonas, auténticas trampas de las que gustan a estos cuatro, con agua y fresquete de inicio.
Como diría Perico “cosas del verano francés”.
Recuperar al mejor Sagan para el Tour es darle un plus de espectáculo que seguro agradecemos, crucemos dedos y esperemos que el eslovaco venga en la versión aquella en la que ganaba a veces cuando ni soñaba para imponerse.






