Ciclismo
Ya no veremos a Louis Meintjes persiguiendo
Para Louis Meintjes se acaba un ciclo de 13 años en el alto nivel
La imagen es de hace diez años, en el Tour de Francia, camino de Plateau de Beille, pero significativa: Louis Meintjes herido y persiguiendo, pero siempre ahí, presente, como la espada que pende sobre tu cabeza.
Pero está hecho: Louis Meintjes cerró un capítulo de 13 años en el ciclismo profesional en Lombardia, dejando atrás la carretera para abrazar una nueva aventura: la paternidad.
A sus 33 años -sólo 33-, el sudafricano pone punto final a una carrera marcada por hitos históricos, como aquel 2013 en el que se convirtió en el primer africano en lograr una medalla en el Mundial sub-23, con la plata en la carrera en línea.
Los últimos cinco años los pasó en Intermarché-Wanty, tiempo suficiente para sumar victorias de etapa en la Vuelta, rozar el podio en etapas del Giro y el Tour, y consolidar dos de sus tres top ten en la clasificación general francesa.
Pero el cambio en el equipo, con una fusión con Lotto a la vista, coincidió con la sensación de que era el momento de parar.
Meintjes deja atrás la intensidad del pelotón, consciente de que ya no luchaba al frente y que los riesgos en descensos peligrosos solo le servían para mantenerse en medio del grupo.
Su foco ahora se centra en su familia, junto a su mujer Laura y los gemelos que vienen en camino.
El sudafricano deja un legado de esfuerzo y perseverancia, forjado lejos de casa, amigos y familia, en un contexto europeo exigente.
Llegar al pelotón profesional y mantenerse allí durante trece años fue un desafío enorme, y cada victoria refleja la recompensa de un camino construido a base de oportunidades aprovechadas y sacrificios.
Entre sus logros destacan el título nacional en 2014, el continental en 2015, la victoria en la Settimana Coppi e Bartali 2015, el Giro dell’Appennino 2022, una etapa de la Vuelta 2022 y otra victoria desde la fuga en la Itzulia 2024.
En su última temporada completó Giro y Vuelta dentro del top 20, aunque su mente ya miraba hacia otro horizonte.
Su último Il Lombardia fue extraño y emocional, y el sudafricano reconoce que llevará tiempo asimilarlo.
Ahora quiere disfrutar del deporte de otra manera, con retos como la Andorra Epic en mountain bike o la Media Maratón de Barcelona, mientras define qué será lo próximo que le apasione.
Cierra así una carrera de sudor, logros y sueños cumplidos, para abrir otra etapa igual de intensa, pero lejos del pelotón y más cerca de casa.
Imagen: ASO/B.Bade






