Ciclismo
Vuelta: Una general con pies de barro
Nadie de los top de la general tiene plaza asegurada en la Vuelta
La carrera que se hace sola, que genera su propia emoción, porque ha de venir por inercia, por la igualdad de los favoritos, resulta un delicia.
Eso sucede con esta Vuelta a España, como decíamos hace una semana, con una general que en el tramo final invita a no perder detalle.
La primera conclusión que tenemos ante la recta definitiva de la Vuelta 24 es que cada uno de los capos de la general tiene motivos para no sentirse seguro al 100% de su forma y en esa ambigüedad emocional reside parte del atractivo.
Todos han flaqueado en algún momento
El líder Ben O´Connor, casi en cada subida de entidad, mientras que otros de forma ocasional como Enric Mas.
Primoz Roglic no ha sido tan explicito, pero también ha tenido sus instantes flojos mientras que Mikel Landa queda un poco en tierra de nadie, incluso Carapaz estuvo descolgado antes de Granada.
Así las cosas dejadnos hacer una rápida radiografía de los cinco primeros, que son los que están en el tiempo razonable de disputar la general de la Vuelta 2024.
Ben O´Connor sigue siendo líder con una venta menguante aunque suficiente.
Ha pasado Ancares, Cuitu Negru y otros lares manteniendo un minuto sobre Primoz Roglic, con los veinte de sanción por el tras coche del esloveno.
El líder no explota, pero cede y cede poco a poco, sobre el papel, si la progresión se mantiene, perderá el liderato, pero hay que sacarle de ese sitio.
Primoz Roglic es el gran favorito, sobre el papel.
¿Su problema?
No es el de antaño o al menos no es tan superior como esperábamos, alternando días como Carzola o Ancares, con otros como Hazallanas y Cuitu Negru.
Enric Mas, en una de cal y otra de arena, no se descuelga pero tampoco progresa y lo suyo sí que es más acuciante porque O´Connor le saca aún tres minutos y Roglic le aventaja en más de uno con una crono al final.
Si corre, como creo, para ganar la Vuelta, necesita dar el paso, y esta vez sin excusas ni miedo, si se estrella mala suerte, pero quedarse otra vez con la duda, sería muy triste.
En ese caso, quien seguro que no se queda quieto es Richard Carapaz, enganchado a la cabeza desde Granada y agazapado desde entonces.
Me cuesta creer que el ecuatoriano se quede quieto hasta el final e incluso diría más, si lo intenta, lo hará de la forma que menos podamos imaginar.
De Mikel Landa, es complicado prever qué puede hacer, está para aguantar, como vimos en Pajares, cuando ataca enfila pero no se va y mucho me temo que haga “un Virgencita…”.
Del resto, hay que considerar movimientos de lejos y peligrosos de gente de mucha calidad, con motor y experiencia en las tres semanas en una carrera que nadie controla con mano de hierro.
En ese pequeño grupo sitúo a los dos UAE, Adam Yates y Pavel Sivakov, David Gaudu, Mattias Skjelmose y Carlos Rodríguez, quien además tiene una clara pugna con Florian Lipowitz por el blanco.
Qué temporada más rara de Carlos…
Imagen: Unipublic/Sprint Cycling Agency





