Remco Evenepoel
Remco Evenepoel en la Vuelta: Ésta es la historia que gusta leer
La reacción de Evenepoel en la Vuelta es de las que pasan a la historia
Ayer a estas horas Remco Evenepoel veía la Vuelta a España volar de formar inapelable, a una minutada de los mejores, los tres Jumbo y cia.
Ahora, hace un ratillo, acaba de cruzar la meta de Belagua primero y solo, tras un día entero de escapada llena de rabia y calidad a partes iguales.
Acompañado en gran medida por Romain Bardet, y solo al final, Remco Evenepoel deja sello en la Vuelta que va a significar la cesión de la corona que conquistó hace un año.
Sin más noticias en el grupo de los aspirantes a la general, más allá de los ataques de Ayuso en Larrau, Remco Evenepoel ha vuelto a la escena de la Vuelta en primera persona.
Después de 24 horas que entiendo no habrán sido sencillas.
Él, que todo lo vive como si no fuera a vivir mañana, como diría Leiva, ha debido masticar con amargura el trompazo del Tourmalet, bueno mejor dicho del Aubisque, pues ya en el primer puerto importante quedó fuera de la ecuación.
Cuando Remco cayó, la Vuelta se quedó huérfana en buena medida: los Jumbo habían eliminado el principal escollo ya no sólo para ganar la Vuelta, también para copar el podio.
Desde entonces, he leído de todo, desde que las grandes vueltas no son lo suyo, pasando por su desconexión en la carrera, a que no puede con la gran montaña.
Todo eso puede o no ser cierto, el tiempo dirá, lo que es seguro es que Remco Evenepoel ha cuajado la reacción que se espera de un ciclista de época, de leyenda, de esos que quedarán en la historia como los firmantes de las grandes gestas.
Metido en la escapada del día, fue desgajando el grupo hasta quedarse solo antes de Larrau con Bardet y dar cuenta del francés en el final.
Lo dejó por pura potencia, por pura entrega y motor.
Las capacidades de Remco Evenepoel son tan grandes, tan indescifrables, que quitarle de cualquier quiniela, es una temeridad.
Su forma de ganar el día después de su gran explosión debería convencernos que este ciclista es capaz de lo que se proponga, que no se deja ir nunca, que todo lo quiere y que seguro volverá a estar en la lucha de una grande.
Y si todo lo que decimos va sobre Evenepoel es por que entre los de la general parece haberse impuesto una tregua que podríamos llamar la “Pax del Jumbo”, a quien sinceramente no veo en problema alguno ya no sólo para ganar la Vuelta, también para colapsar el cajón en Madrid.
Imagen: Cxcling





