Leemos que en una entrevista con Het Nieuwsblad, Vingegaard dejó claro que el problema de las caídas en las carreras es muy grave y que todos tienen responsabilidad: los corredores, los organizadores de las competiciones y la UCI.
Claro que los corredores se llevan la peor parte y según él, no se tiene en cuenta la magnitud de este problema.
Vingegaard estuvo involucrado en un accidente durante la París-Niza, cuando varios ciclistas se fueron al suelo a falta de 45 kilómetros para el final.
En su opinión, los organizadores a veces cometen errores graves, como cuando se corre por carreteras dañadas por raíces de árboles, como ocurrió en la Itzulia.
Sin embargo, también cree que los corredores tienen parte de la culpa, ya que en muchas ocasiones pelean por posiciones en momentos en los que no es necesario, lo que aumenta el riesgo de caídas.
Vingegaard también comentó que, en competiciones como la de Algarve, los ciclistas se disputan posiciones en curvas que no llevan a nada, lo que demuestra que hay una falta de respeto entre los participantes y que, a veces, se compite de manera innecesariamente peligrosa.
Por último, el ciclista danés compartió una reflexión personal: si algún día su hijo o hija le preguntara si puede competir en ciclismo, su respuesta sería no, debido a los riesgos que implica este deporte, pero se equivoca, puesto que la final el vástago hará lo que le parezca mejor.
En todo caso, que diga esto habla de la afectación del danés con este
Imagen: A.S.O./Billy Ceusters