Ciclismo
Víctor Martínez no es un campeón de España moral
Víctor Martínez debe reclamar el título de campeón de España elite con todas las de la ley
Ya sé que hablamos de elites, que no son pros, aunque están justo por debajo de ellos y que, viendo a la edad que suben algunos, bien podríamos decir que a algunos se les ha pasado el arroz. Sin embargo todo ello no quita que digamos que Víctor Martínez, subcampeón de España en la foto, sea el campeón legítimo.
Lo digo a raíz del artículo que su equipo puso en redes el día que se supo que Iñigo González había dado positivo en EPO, hay que joderse.
Leyendo la pieza creo que llega el momento de acusar y decir bien alto que esta gente no cabe, ya está bien, en el ciclismo ni en ningún otro deporte.
Existiendo alguna posibilidad -que la hay- de pasar con 23 años, ¿qué margen te queda si ya has tirado de mandanga antes de ser pro?.
Víctor Martínez peca, a mi entender, de prudencia, que si “soy el ganador moral”, que si “el ganador nos parecía sospechoso a todos”…
Sé que es muy sencillo poner la mano en el fuego y quemarse, acusar sin pruebas es terrible, pero en el momento que hay un fallo en contra de alguien, como sucede con el ganador de esa carrera, no hay que vacilar, hay que dar el golpe en la mesa y reclamar lo que te corresponde, pues al contrario se traslada la sensación de cierta comprensión con el tramposo.
🫅¿Y si a @victorpunxona le traen los Reyes Magos un Campeonato de España? Buena entrevista de @epmediterraneo a nuestro experimentado corredor castellonense.
¡Feliz día de reyes a todos!#ciclismoenruta #ciclismo #noaldopaje pic.twitter.com/1YULulRxyO— Electro Hiper Europa – UCI Continental Team (@EHETeam) January 6, 2023
El campeón pillado ha logrado que un artículo de un diario, en este caso regional, recuerde que el ciclismo ha vuelto a tropezar con la misma piedra, la pierda del dopaje, ese grano en el camino que casi hizo descarrilar un deporte entero.
Parece que se nos olvida la gravedad de los hechos y de donde venimos.
Muchas veces me pregunto qué reside en el interior de alguien que hace trampa, a sabiendas que existen muchas posibilidades que sea pillado, es una vergüenza, una patada adelante en algo que no tiene más recorrido que mirarse en el espejo.
Gente sobra del ciclismo, y hay muchos, escuchad la charla sobre ciclismo master de hace unos días y entenderéis que en la carretera pasan cosas raras, que son de dominio público pero que es complicado denunciar.
Ahora bien, si es cazado, hay que reivindicar lo que es tuyo y Víctor es campeón legítimo, que no caiga en el error de muchos que acompañaron a grandes tramposos en el podio y que no sacaron pecho cuando estos fueron cazados.
En un mundo en el que los gestos pesan, aquí no hay que vacilar, la salud de su “querido” ciclismo va en ese barco.



