Ciclistas
Ver a Van Aert en el Giro es algo que motiva
Espero que el Giro pueda cambiarle el paso a Wout Van Aert
Bueno, bueno… si al final es cierto eso que decimos que la carrera, más allá de los recorridos, la hacen los corredores, el Giro de Italia tiene mejor pinta con Wout Van Aert en la parrilla de salida.
En la quiniela que hacíamos hace unos días para el Vélo d´Or, no contemplábamos por primera vez en varios años la opción del belga, con la seguridad que su candidatura no se justificaba con el año que nos acababa de dar.
Errático en la primavera, inferior a Van der Poel en los grandes foros y subyugado en el Tour, 2023 no pasa al libro de las excelencias de un ciclista que nos transmite la sensación que su palmarés no da de sí lo que merece su clase.
El año que viene, con un Jumbo cojo en las grandes vueltas, pues le falta Roglic, el experimento de llevar a Van Aert al Giro de Italia, me gusta.
Cabrá ver cómo gestiona la primavera con vistas a la primera grande del calendario e incluso los picos de forma para la temporada de ciclocross, pero de inicio la idea, me gusta.
No tengo tan claro que la general pueda convertirse en un objetivo, toda vez me parece muy complicado que, por menos dura que sea la carrera, Van Aert pueda aguantar la montaña.
La idea que me gustaría para él sería verle dar rienda a ese motor infinito convirtiendo cada etapa en lo que Remco hizo de la Vuelta.
Wout Van Aert necesita un foro en el que compita sin la presión de las grandes clásicas ni las servidumbres del Tour con Vingegaard.
En ese terreno intermedio el Giro de Italia le ofrece un escenario proclive a explayarse y darnos un premio de carrera con la mente preclara sobre su realidad en las grandes de tres semanas.
Recordad cuando Van Aert intentó disputarle una Tirreno a Pogacar hace dos años, le costó la general, como no podía ser de otra manera, y un cansancio que le pesó durante la primavera.
Si Van Aert mira el Giro que Van der Poel nos regaló el año pasado, buscando etapas, entrando al trapo, destapando el tarro casi a diario, ojo, porque además podría perfectamente complementar Giro con las anteriores clásicas y los objetivos del verano, en especial el oro olímpico que Richard Carapaz le birló en Tokio.





