Tadej Pogacar
Tadej Pogacar nos ha podido dejar sin Tour
El golpe de Tadej Pogacar pone diferencias de París con dos semanas de Tour
El escenario que nos temíamos, el mismo que barruntábamos tras la crono del miércoles, se ha producido: Tadej Pogacar ha jugado a sentenciar el Tour de Francia.
Quedan dos semanas, lo sabemos, pero los treinta kilómetros finales que nos ha ofrecido el esloveno, ya líder, son de antología que excede el presente, es historia del Tour, de la carrera y del ciclismo.
Está a dos semanas de su segundo Tour, con todas las cautelas que ello despierta, pero las sensaciones de Tadej Pogacar son de capo, pero no de capo para un rato, y sí para una época
Lo larga que sea dependerá como le gestionen o quién venga por detrás #TDF2021— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) July 3, 2021
El Tour, esta primera semana apuntaba a lo visto
Nos explicamos.
Siete etapas de espanto, en todas las direcciones, algunas auténticos cuchillos en la mantequilla, con caídas, cuyos efectos bien los hemos podido ver, otras como la del viernes que ha sido una lija brutal sobre el pelotón y su resistencia.
Muchas dudas, mucha gente por ahí, convenía despejar el panorama como lo ha hecho Tadej Pogacar a dos semanas de acabar el Tour.
Creo, sinceramente, que lo visto el día de antes fue un avisto serio para los de UAE.
Decía Matxin que la etapa de Le Creusot le quitó parte de vida, le puedo creer, rodar tanto y tanto con un tipo del peligro del Van Aert por delante, a una buena minutara, con el riesgo de que eso se rompiera y acabara muy mal, no debe ser plato de gusto.
En la alquimia imposible de fuerzas y desgaste, UAE tuvo que salvaguardar lo máximo y evitar el desastre, aún y así el equipo se llevó una buena soba y de paso se le vieron las costuras.
Pero era lo que tocaba, los rivales probar al equipo de líder, y estos minimizar los ataques.
Todos sabían que si Pogacar llegaba vivo al encadenado Romme-Colombière se podía armar, como de hecho ha sucedido.
Pogacar ha dado dos veces, la primera al calor del ritmo endiablado de Formolo, el último reducto UAE de la jornada, la segunda para descolgar a Richard Carapaz, en un duelo que pensábamos más igualado, a priori, pero que fue efímero, muy efímero.
A partir de ahí la exhibición, una prueba irrefutable de que este ciclista es único, irrepetible, que huele a leyenda, a ciclo de dominio y triunfos, si nada se tuerce o no viene otro mejor por detrás
El meneo que le ha dado Tadej Pogacar al Tour es durísimo
Van Aert es el único por debajo de los dos minutos.
Lutzenko y Uran a menos de los cinco y el resto a cinco o más.
Son diferencias de París en el segundo fin de semana de Tour, es lo que hay, un ciclista que gana en la crono, a los rivales y especialistas, y que domina así la montaña.
Un dominio que cierra, sobre el papel, la lucha por la general, pero abre la puja por las plazas de podio, un mundo en sí mismo que seguro nos tendrá entretenidos y de paso, ahorrará trabajo al líder y su equipo.
Por cierto, que Dylan Teuns sobrevivió al huracán que venía por detrás y la lluvia que caía sobre su cabeza, lo demás lo escribió Tadej Pogacar.






