Ciclismo de carretera
La guerra fría entre Flandes y el Kapelmuur
Sin el Kapelmuur, el Tour de Flandes 2020 vuelve a dejar al lado uno de los símbolos
El Flandes de 2020 será como la temporada en sí, recordado y si ciertos alicientes, en este caso sin Kapelmuur.
Nos perdemos esto y estos recuerdos…
⛪ Muur 2010 @RondeVlaanderen:
Lo que hizo Cancellara frente a Boonen en el Muro de la Capilla es otro… WTF!!! Le pierde hasta el heli al suizo al pasar el alto ????
En meta 1:15 a Boonen
(???? Eurosport) #Cycling #RVV #KapelMuur pic.twitter.com/OLxp403eN3
— iker gallastegi (@ikguallas) June 15, 2020
La situación de la meta en Oudenaarde, en otra zona, más cerca del mar, deja la capilla ajena al recorrido que Flandes programa para este raro 2020.
Lo que podría ser un tema de logística, llevar y traer los ciclistas para allá o para acá no es más que un capítulo añadido a la guerra fría que existe entre los organizadores del Tour de Flandes y el municipio del Kapelmuur, Gerardsbergen.
Una guerra fría que se resume en lo de siempre y es que ni el dinero desaparece en las cuestiones sentimentales de un sitio significado como Flandes para el ciclismo.
La historia de la capilla en De Ronde no pasa por sus mejores momentos desde hace nueve años, cuando en la antológica edición entre Chavanel, Nuyens, Boone y Cancellera todo saltó por los aires en su empedrado por última vez.
El circuito de Oudenaarde con el viejo Kwaremont, tan irregular y agreste, y el alineado Paterberg como jueces de paz se ha ganado el sitio en la decisión de la carrera.
En 2017, la edición que acaba en el festival de Philippe Gilbert, la capilla volvió para celebrar el ataque de Tom Boonen, en el primer filtro de la carrera a favor de los azules, pero fue eso un ataque de selección porque la emblemática cuesta estaba a cien de meta.
Luego ya vendría lo importante.
Dejar el Kapelmuur fuera del Tour de Flandes es un tabú que se rompió hace mucho, la máquina de hacer dinero que es el ciclismo en Flandes, no perdona ni símbolos ni tradiciones, las cosas que importan se cuecen en la cuenta de resultados.
Y eso va por Flandes, pero también por otras muchas cosas y el deporte “mega caro” y más financiado que nos hemos montado, al punto que unos meses sin competición dejan al borde del KO a no pocos equipos y luego vienen “Manuelas Fundaciones” para poner a todo el mundo en alerta.
La historia, la leyenda, lo que hace grande a este deporte, todo eso queda arrinconado por el vil metal… luego echamos de menos los buenos tiempos.



