Alejandro Valverde
El Valverde que queríamos para el Tour
Valverde por fin caza la escapada buena del Tour
Qué morbo despierta en la parroquia la palabra “Andorra”, a donde llegaba el Tour de Francia que entra en los Pirineos, y qué morbo daba ver a Alejandro Valverde en una escapada del Tour.
Lo hemos visto y disfrutado y ha estado cerca, Alejandro Valverde se coló y dio el nivel en una escapada de nivel Tour, sólo un dato dijeron que entre los escapados sumaban casi 500 victorias y de ellas un 25% recaían en el murciano.
Esdística que explica el nivel de una fuga Tour
entre todos suman casi 500 victorias, de ellas Valverde se lleva casi un 25%
lo dice @Juan_Clavijo_ en @Eurosport_ES #TDF2021— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) July 11, 2021
Una fuga con Alaphilippe, Van Aert, Nibali, Kruijswijk, Kuss, Nairo… una fuga cuya clase chorreaba por las cunetas
La subida a Envalira hizo pupa y Beixalis, el resto, qué poquito le quedó a Alejandro Valverde para seguir la rueda de Sepp Kuss, quince años más joven, un coco para arriba, que cuando se siente inspirado, no hay quien le pare, pudiendo mirar a los ojos a los propios favoritos de la general.
Pero ahí está, una jornada de gigantes, por detrás se probaron sin más consecuencia que la desgracia de descenso de Envalira de Guillaume Martin, malliot abierto -como el mismo Valverde en Monachil hace quince años- y perdiendo todo lo ganado el día anterior.
Entre los gigantes Alejandro Valverde coqueteó con la historia, pudo a haber sido el ganador de etapa con más edad de la historia del Tour.
Veo casi imposible que gane Valverde por cantidad y calidad de la fuga, pero tiene posibilidad de superar a Pino Cerami como ganador más viejo en etapa de Tour. El belga nació el 28 de abril de 1922 y ganó el 1 de julio de 1963 (41 años y 64 días). Valverde hoy tiene 41 y 77 días
— Gonzalo Farto (@GontxFarto) July 11, 2021
Habría superado a un tal Pino Cerami, una vida ha pasado desde entonces, casi cien años
Pero lo ha hecho, ha cogido la fuga buena, se insertó en ella, fue haciendo, gestionando fuerzas y dejado hacer especialmente a los Groupama que luchan por enderezar su Tour -David Gaudu no va- y cuando la carrera empezó la selección fue trepando hasta ser la última rueda en ceder ante Sepp Kuss.
¿Qué decir de Alejandro Valverde hoy?
Pues que al fin nos ha dado el gustazo de estar donde todos queríamos verle.
No pudo ser, poco o nada que decir, al contrario, cuando a la carrera le pones actitud poco cabe matizar o criticar.
En una carrera que pone cada uno en su sitio, en la que Imanol Erviti e Ivan García Cortina rozaron la victoria, admitiendo que nada de lo hecho estaba planeado, la acción de Valverde camino de Andorra sí que respondía a la lógica de querer sacar algo bueno de una carrera en la que los azules han pasado de ser el gran rival, antaño, del Team Sky, a ser casi testimonial en el desenlace del Tour.
Con Enric Mas esperando el momento que deberá ser el “Momento” con mayúsculas, con ciclistas que no sólo le aguantan, si no que también le ponen en la cuerda floja en muchos tramos, siendo, además mejores en la crono, y Miguel Ángel López, a un mundo, estaba claro que Valverde era la baza.
Somos de la opinión que él, si está en este equipo, es por méritos propios, que la edad no le lastra el nivel ni le impide ser un digno rival en carrera, lo hemos visto en Andorra.
Otra cosa es pensar qué habría sido de él de haber corrido de forma diferente a lo largo de los años.
¿Cuántas etapas habría ganado Valverde en el Tour?
Cuando volvió en 2012, tras la sanción, se descolgó rápido y acabó ganando escapado en los Pirineos, solo, emocionado con los mejores de aquel año echándole el aliento, pero demostrando que había madera.
Desde entonces ha quemado Tours en el grupo, no diría que anónimo, pero sin más objetivo que puestos que quedan bien en la estadística pero no le dan al público, su público, o que le gusta y apetece.
No hay vuelta de hoja, nos quedamos con esta versión de Valverde peleón, sondeando la escapada, entre grandes estrellas y emergiendo al final, al fin y al cabo darle un capricho a la gente que te procesa tanta admiración no puede ser tan malo.






