Ciclismo
Top24: La media temporada de Vingegaard
La recuperación de Jonas Vingegaard para el Tour debió ser dantesca
La imagen que ilustra este artículo se corresponde con el que quizá haya sido el peor momento de Tadej Pogacar en 2024, cuando Jonas Vingegaard le batió en la meta de Le Lioran en el pasado Tour de Francia.
Lo decimos desde fuera, sí, pero con la certeza de que aquella noche de Tour, julio en Francia, en el hotel del UAE había cierta estupefacción y miedo a que el danés, el mismo que le había ganando dos Tours a Pogacar, pudiera repetir gesta.
Nos lo confirmó Borja Cuadrado, amigo de la Ser, hace unos días, en el podcast.
En todo caso el fantasma de las ediciones pasadas recorrió la casa de Pogacar y los suyos.
No es la primera vez que en este mal anillado cuaderno valoramos muy positivamente la figura de Jonas Vingegaard.
Alejado del carisma de Pogacar, muy focalizado en lo que sabe hacer bien, en especial el Tour de Francia, el danés es el principal rival de mejor ciclista que han visto nuestros ojos desde Bernard Hinault, y eso para los que hemos visto, aunque sea de rasquis al bretón.
En un ciclismo en el que se han disparado las expectativas, estos dos gigantes comen en otra mesa.
Para Jonas Vingegaard 2024 no es un buen año, en términos generales, no podía serlo desde la desgraciada caída de la Ituzlia, tan famosa como dañina.
Pero ello no esconde su mérito.
Ese día, en esa cuneta, recostado y dolorido empezó su carrera más complicada, ser competitivo tres meses después en el Tour de Francia arrastrando las secuelas de unas lesiones muy dolorosas.
Se recuperó contra el pronóstico de muchos y logró ser segundo, lejos por eso, tras Pogacar.
El resultado de Vingegaard en este Tour, la emoción le sobrepasó en alguna declaración, ojos vidriosos, explica el tamaño de su gesta y la complicación de porfiar por cualquier cosa ante Pogacar.
Debió ser tal esfuerzo, que le dejó seco para el resto del año, ni siquiera valoró venir a una Vuelta a España que habría ganado de estar medianamente bien.
Caída incluida, la campaña de Vingegaard no cumplió con el objetivo del Tour pero sí tuvo otros “peaks” como una Tirreno inmaculada, el copo en O Gran Camiño y la regreso a la victoria en una carrera por etapas de la Vuelta a Polonia.
Lo decíamos el otro día, si el danés y su equipo habían subido la apuesta en los dos Tours anteriores, ahora el rival esloveno la ha mejorado, por eso la pregunta es ¿qué será lo siguiente?.
Mucho me temo que ya están tramando un plan.
Imagen: A.S.O.





Román Etxabe
25 de octubre, 2024 at 16:21
Se te olvida el nombre de un tal Miguel Indurain