Ciclismo
Terres de l´ Ebre, mucho ciclismo en plena naturaleza
Las opciones de ciclismo que ofrece Terres de l´ Ebre son para todos los públicos
Terres de l´ Ebre es el rincón de Cataluña situado más al sur, encajado entre el mar y las provincias de Castellón y Teruel, todo en un espacio no muy grande, pero con la variedad de paisajes y opciones que todo amante del ciclismo busca.
Hablamos de un territorio reconocido como Reserva de la Biosfera por la Unesco, desde hace casi diez años, estando entre los 100 destinos más sostenibles del mundo. Todo asentado a partir de esa rareza que nos presenta el mapa, la desembocadura del río Ebro ganando terreno al mar, formando un delta que es un tesoro natural y de recursos para el hombre, y un laberinto de opciones para el amante de la bicicleta, bien sea un ciclista que quiere apurar su estado de forma y conquista de vatios o una familia que no tiene otro objetivo que buscar un buen rato circulando por carreteras tranquilas y llanas.
Entre el Delta y els Ports
En Terres de l´ Ebre confluyen dos áreas mecidas por el mar, dos grandes espacios naturales, el delta del Ebro y els Ports, dos espacios que conviven con el río como gran eje, marcando los límites que cada ciclista quiera buscar.
Todo en una zona espacialmente tranquila, de buen clima y ajena al gran turismo, con espacios íntimos y tranquilos y rutas muy desconocidas de las que no pocos ciclistas han hecho su lugar de entrenamiento y concentraciones.
Se cuentan en total más de 1000 kilómetros de rutas en 3000 kilómetros cuadrados, que incluyen desde caminos a carreteras de baja intensidad de tráfico, todo por medio de arrozales, milenarios olivares y playas solitarias, sin obviar que la otra mitad de Terres de l´ Ebre ofrece montaña, alta montaña, con las sierras de Cardó, Cavalls i Pandols, más la reserva Natural de Sebes y la joya de la corona, el Mont Caro, un puerto Tour con el Mediterráneo de fondo.
Desniveles para todas las piernas
Si el río Ebro nos sirve de línea que marca las durezas y exigencias del territorio, diremos que en su tramo final, el delta, es un regalo para rodar y rodar, todo por caminos muy tranquilos entre arrozales y paisajes horizontales que se pueden combinar con opciones más montañosas.
Más hacia el norte, encajadas en el curso del río, la Terra Alta y la Ribera d’Ebre, comarcas de amable paisaje, trufadas de viñedos y árboles frutales, con carreteras tranquilas y todo tipo de repechos, mientras que en el sur tenemos la zona del Montsià, las poblaciones limítrofes con Castellón, de La Sénia y Alcanar, siempre bajo la atenta mirada del Parc Natural dels Ports.
Aquí el ombligo ciclista se llama Mont Caro, un lugar que la Vuelta y la Volta a Catalunya han visitado en alguna ocasión con ganadores tan ilustres como Lucho Herrera y Alejandro Valverde. Se trata de una ascensión que arranca desde las inmediaciones de Tortosa y ofrece numerosas alternativas a los ciclistas que buscan desafíos que miren hacia el cielo.
El post ride
Más allá del ciclismo, Terres de l´ Ebre ha mejorado mucho su oferta hotelera para acoger ciclistas y atender todas sus necesidades, proliferan alojamientos que saben qué busca el ciclista, establecimientos “cyclist welcome” que dan las claves del territorio, fomentan las rutas, permiten guardar la bicicleta con seguridad y ofrecen servicios de taller y nutrición a los aficionados a la bicicleta.
Para cuando la salida ha finalizado, Terres de l´ Ebre condensa en el territorio propuestas de gastronomía de primer nivel, muy adecuadas además a las necesidades energética y calóricas del ciclista, y muchas salidas y excursiones, que permiten de esa parte de las vacaciones ajena a la bicicleta de carretera, incluso hasta la propuesta de la Via verde por la antigua vía ferroviaria que unió Tortosa con Alcañiz.
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