Ciclismo
Ciclismo real en Terres de l´ Ebre
¿Cómo eleva Ebre Cycling los valores del ciclismo en Terres de l´ Ebre?
Nos llaman la atención sobre Ebre Cycling y sy propuesta ciclista alrededor de territorio, cultura y gastronomía. Estamos en Tortosa, en el centro-centro de Terres de l´ Ebre, a medio camino entre el Delta y el Mont Caro, cerca de Terra Alta y todos los parajes que el lugar ofrece para disfrutar al ciclismo.
Lo vimos esta misma semana, con el estreno de la Clàssica Terres de l´ Ebre y el final en la cima del Mont Caro. Este rincón de Catalunya no es muy grande en extensión, pero lo tiene todo, grandes páramos en el Delta, media montaña en Terra Alta y la cumbre del Mont Caro, un sitio en el que pasar hora y media larga escalando sin parar.
Albert y Joan Marc son nuestros anfitriones de nuestra tarde ciclista en Tortosa. Hacemos una salida con ellos, no muy lejos, pero como diríamos los catalanes es un “tastet” de lo que tiene la capital a tiro de piedra.
“Alrededor de 30 kilómetros de Tortosa tenemos tres rutas para salidas cortas” nos cuentan. La que hemos hecho es un ida y vuelta veloz y disfrutón hasta Benifallet, siempre con el río a nuestro lado, dando la vuelta en el embarcadero y disfrutando del tramo en el que el río bifurca un par de canales en su tramo final hacia el Delta.
Paisaje, cultura, y gastronomía.
La salida acaba en el Castell de la Suda de Tortosa, arriba del todo, y es a última hora de la tarde, con el sol dibujando la silueta del Parc Naturals del Ports.
Ebre Cycling, ciclismo real
Ebre Cycling surgió hace poco más de un año de un grupo de amigos con el nexo de la bicicleta. Poco a poco crece red y el grupo de wasap no para de incorporar gente. “Ahora mismo somos unos 270 y en el club de Strava más de 300. Conocíamos grupetas de todos los pueblos de alrededor, así que hemos hecho comunidad: ¿Por qué no hacer bandera de algo de lo que estamos orgullosos?. Tenemos puertos al lado de casa, carreteras con poco tráfico, dos parques naturales, gastronomía y cultura”.
Ahí van las tres pilares.
“Aquí tenemos un paisaje espectacular, entornos muy diferentes muy cerca entre ellos, por otro lado nuestra cultura tiene un valor incalculable. La gente valora esta singularidad. Quien venga aquí puede estar con una grupeta de aquí para conocer lo que somos e integrarse. Que sepa cuál es nuestro “tarannà, como decimos los catalanes” nos cuentan a cuatro manos.
El protagonista es el entorno, “no queremos ser un destino internacional, queremos promover un destino real, con gente real y con singular. Acabar la salida con un pescadito a la brasa, arrocito o una buena carne”.
Y ahí viene la tercera premisa: La gastronomía. En la espalda de sus maillots se puede leer “la panxa porta les cames”, es decir que mejor salir en bicicleta con la barriga llena.
“Nos mueve el alimento, no hay salida sin desayuno. No queremos parar para el cappuccino o la tostada con aguacate, aquí paramos a hacer la tortilla de patata, salir de lo que está establecido”.
“Somos los grandes desconocidos y éste es nuestro valor” suscriben.
Creando sinergias, haciendo contactos
Su creciente importancia ha llamado la atención de administraciones y empresas, si bien recuerdan que “aún somos jóvenes, tenemos un año de vida. Hay flecos que debemos pulir todo es muy orgánico, la gente se va sumando, y queremos tener la estrategia clara”.
Crecen en Instagram, su contenido es sencillo pero muy real y apegado al territorio: “Los hoteles han apreciado el potencial que esta propuesta tiene, el ciclismo va creciendo y hemos logrado unificar los actores de la zona”.
¿Un slogan?
“Terres de l´Ebre, paraíso ciclista”













