Ciclismo
Si el ciclismo tiene un problema con el clima…
Ningún deporte está expuesto al clima como el ciclismo
El ciclismo tiene un problema con el clima, y más acentuado que cualquier otro deporte.
Aunque parezca una obviedad, tener tu terreno de juego en territorio abierto, con salida y meta separadas por cien o doscientos kilómetros, trae una exposición a los elementos que no permite comparaciones.
Un año tras otro seguimos viendo, sobre todo en los inicios de temporada, situaciones como la vivida en la Volta a la Comunitat Valenciana, donde la vulnerabilidad del corredor y del organizador queda de nuevo al desnudo.
En esta ocasión, una contrarreloj que debería haber sido decisiva terminó convertida en una exhibición sin consecuencias para la clasificación general debido a las rachas de viento.
No me sirven las interpretaciones edulcoradas que a veces escuchamos en las retransmisiones, sugiriendo que casi es mejor así para evitar que un corredor como Remco Evenepoel sentencie la carrera a cuatro días del final.
Ese alivio narrativo es una trampa que oculta el verdadero problema.
Evenepoel acabó ganando la etapa sobre una bicicleta convencional, sumando un éxito más a su palmarés, pero el vacío competitivo que deja una decisión así es preocupante.
Al final, el belga acabó sentenciando la general el penúltimo día, confirmando que la superioridad deportiva no necesita de parches organizativos ni de carambolas meteorológicas para imponerse.
Lo sucedido en Valencia es el síntoma de una dolencia crónica.
Organizaciones que trabajan muy duro durante todo el año, moviendo una logística ingente, se ven golpeadas por la improvisación de no contar con un protocolo exacto, frío y cristalino.
El ciclismo no puede permitirse seguir dudando sobre cuándo se debe correr, cuándo hay que acortar un recorrido, cuándo los tiempos no deben computar o en qué momento exacto se debe suspender una prueba por seguridad.
La falta de una hoja de ruta preestablecida y aceptada por todos solo genera confusión y desvirtúa la competición.
El deporte más golpeado por el cambio climático necesita reaccionar rápido para dejar de ser una moneda al aire.
Mientras los estamentos no profesionalicen esta respuesta ante los elementos, el espectador y el aficionado seguiremos quedándonos con las ganas de ver la carrera que se nos prometió, con un cabreo justificado ante la falta de certezas.
Un deporte que se pretende moderno no puede seguir gestionando sus crisis como si estuviéramos en el siglo pasado, dejando que el azar y las decisiones de última hora decidan quién gana o cómo se compite.




Holden caulfield
8 de febrero, 2026 at 19:44
El trail y el ultra trail tienen la lisma exposición climática o aún mayor.
Iban Vega
8 de febrero, 2026 at 21:31
mayor no lo creo, porque generalmente se desarrollan en ambitos boscosos y por tanto más resguardados.
Holden Caulfield
9 de febrero, 2026 at 20:49
Como corredor amatuur de trail y de ciclismo en carretera (amateur por mo decir paquete) y seguidor ferviente de ambos (ciclismo toda mi vida y trail hace unos cuantos años) diría que el trail está mas expuesto. Hoy en día creo que se protege más al ciclista (frente a nieve, bajas temperaturas…). Es verdad que la ropa es de menos abrigo en ciclismo. Y lo de zonas boscosas, a partir de cierta altitud poco bosque en el trail, e incluso en zonas boscosas “ojo cuidao” con el viento y el aliciente añadido de ramas y arboles partiendose. A parte de carreras por zonas deserticas o rocosas sin protección alguna frente a viento, lluvia, nieve o temperaturas altísimas. El calor obviamente afecta en la bici pero yo creo que menos que corriendo. Personalmente lo sufro más corriendo que en bicicleta. En un ultra de 70, 100 km onlas locuras estas de 100 millas, 400km… están muchas horas o días expuestos a mucha variabilidad.
Sin más, perdón por la chapa. Sólo es mi opinión personal. Por ambos lados se puede justificar creo yo. Convengamos en que ambos deportes estas muy expuestos. Todo desde el respeto.
Un saludo.