Ciclistas
Todos tenemos un recorrido para la Vuelta
La Vuelta hace el recorrido que mejor responde a su propósito
Pocas veces, y digo pocas, he visto tantas críticas ante la presentación del recorrido de la Vuelta a España.
Cada año presenciamos el mismo guión, idéntica sucesión de acontecimientos, ponemos acento sobre lo que gusta y no, se sitúa todo en la balanza y a correr.
Pero en esta ocasión, me cuesta encontrar a alguien que le guste el recorrido que la Vuelta propone para 2022.
Una realidad que se puede respirar en redes, no tanto en prensa, dada a enjabonar, y en cualquier grupo o charla en la que el ciclismo sea motivo de conversación.
A nosotros, se lo pudimos decir al director de la carrera, Javier Guillén, no nos gustó el mapa de la carrera.
Nos gusta que se salga del extranjero, es bueno que la Vuelta venda marca España, know how español en la organización de eventos enormes como éste, y también que haya una crono, aunque corta, a mitad de recorrido.
Pero en esa balanza las cuestiones que no nos convencen ganan por goleada: sigue vigente la fobia ante las cronos -creo que esto, como todo, llegará un día que no sea así, pero ahora mismo es lo que hay-, se evitan las etapas largas, no hay encadenados potentes -en parte por que Asturias, tierra fértil en este aspecto, está en la primera semana-, otra vez sin Pirineos, un mapa que parece hecho en tres trozos casi inconexos -norte, sur y centro con grandes áreas sin pisar- y la ausencia de una gran etapa de montaña.
Por todos estos aspectos, el recorrido de la Vuelta 2022 no nos gusta.
Sin embargo hay una realidad clara, muy nítida en toda esta historia, una cosa es lo que nos guste -aunque nos llamen clásicos o puristas- y otra lo que el organizador va a hacer, y en esta trama, Unipublic tiene muy claro lo que quiere y lo van a hacer como le resulte mejor.
Y es loable, por que ellos más que nadie saben de los números que se manejan en el negocio y cómo montar el circo.
Todo lo que digamos, opinemos y publiquemos en redes es eso, ruido, pues a nosotros, los puristas, los que estamos en esto 365 días al año, el organizador ya nos tiene ganados, ahora va a por la otra parte del pastel, mil veces más importante y trascendente que la nuestra.
Y eso hay que admitírselo a Javier Guillén y los suyos, lo tienen claro y mueren con sus ideas, luego estará que les resulte siempre o no, pero entretanto van haciendo.
La Vuelta a España es un evento que goza de decir, incluso tras encajar el marrón de la pandemia y su aplazamiento el año pasado, con todo lo que conlleva, y no nos engañemos, si el negocio de la Vuelta no está sano, si no es viable, todo esto no tendría mayor recorrido.
Muchas carreras quedaron en la historia.
Imagen: Luis Angel Gomez / Photo Gomez Sport






JESÚS EGUIZÁBAL
20 de diciembre, 2021 at 21:08
Buen articulo, es la verdad que a los puristas no nos gusta, no tengo nada que añadir, pero si quiero dejar constancia que no me gusta el recorrido y que lo que pones es acertado. Gracias.
Mario
20 de diciembre, 2021 at 22:12
Hola, a mi no me disgusta. Es un recorrido Guillén 100%. Incluso se ha suavizado, ya no hay muros continuos. Y no tiene muchas diferencias respecto a todos los recorridos Guillén excepto que hay menos muros.
Contrarreloj, la de siempre, y encadenados los mismos, y media montaña más que nunca.