Ciclismo
Que Visma no vaya a O Gran Camiño no es bueno
Equipos como el Visma condicionan pero ponen en el mapa carreras como O Gran Camiño
Todos coincidimos en que O Gran Camiño es una de las grandes sorpresas del calendario ciclista español de los últimos años: una prueba que se ha hecho con solvencia, de gran nivel, con una excelente producción televisiva, recorridos impresionantes, un montaje muy bien hecho y soluciones innovadoras, como la que tiene a nuestros amigos Albert Rivera y David García en Twitch, que, por cierto, no sé si lo van a hacer este año.
Dicho esto, está claro que, viendo el cartel de esta cuarta edición de O Gran Camiño, no podemos decir que sea el mejor de los posibles.
Estábamos acostumbrados a ver a varios equipos World Tour, como Ineos o el propio Visma, que participaron en ediciones anteriores.
Esta vez, la edición llega algo coja, con una participación más reducida en cuanto a equipos de primer nivel, y, sobre todo, con la ausencia de una superestrella como Jonas Vingegaard, ganador de las dos últimas ediciones.
No sin algo de sorpresa, he leído a algunas personas decir que está bien que Visma no esté en la carrera gallega, sobre todo porque todos sabemos que el equipo neerlandés tiene fama de desbaratar su calendario y boicotear aquellas carreras que no encajan en sus planes, especialmente cuando las condiciones meteorológicas se vuelven adversas y sus estrellas están en riesgo.
Es cierto que los neerlandeses son pejigueros y, en ocasiones, hasta mafiosos en sus maneras, como vimos en la inauguración de la Vuelta a España en Barcelona o incluso en O Gran Camiño.
Pero no nos engañemos: ¿quién necesita más a quién? Yo creo que la respuesta es clara: la carrera necesita a las estrellas, a los mejores equipos.
Sin embargo, en este desequilibrio de fuerzas, son los ciclistas y los equipos los que tienen la ventaja.
Y es que, en febrero, todos conocemos los riesgos de correr en Galicia. Sabemos que las condiciones pueden ser tan complicadas que incluso pueden provocar la suspensión de etapas, o cuando menos, poner en peligro al pelotón.
Es triste, pero cierto: la carrera es espectacular, pero llega demasiado pronto, y con el historial que ya tiene, sabemos que ha tenido que modificar, tocar o suspender varias etapas en el pasado.
Una auténtica pena, porque los recorridos previstos eran extraordinarios, y había mucha ilusión por parte de la Xunta de Galicia y de todos los que pusieron su tiempo, dinero y esfuerzo en la carrera.
Así que sí, es cierto que la ausencia de Visma puede alegrar a muchos, pero no creo que sea lo que quieran Mosquera ni la organización de O Gran Camiño.
Ellos saben perfectamente que el éxito de la carrera depende, en gran parte, de los nombres que la disputen, y esta cuarta edición no tendrá, de lejos, el mejor de los carteles.


