Ciclismo antiguo
Perico Delgado se explica desde la palabra carisma
Para una generación Perico Delgado fue más que el ciclista que les enganchó a este deporte
Este finde he visto muchas felicitaciones a Perico Delgado por su 63 cumpleaños.
A nosotros, nos gustaría haberle felicitado en persona, en nuestro podcast, pero siempre tiene lío para encontrarnos un hueco.
No desesperéis que seguimos en que un día nos pegue una visita.
Fecha redonda, Perico Delgado es de la generación del 60, una lista de leyendas de este deporte con más o menos palmarés, pero un áurea por el que no pasan los años.
Roche, Lemond, Fignon y Perico son los amos del ciclismo de los ochenta, todos ganadores del Tour, buscando una rendija en el ocaso de Bernard Hinault y hoy leyendas de este deporte, tan apreciados como recordados por sus mil batallas.
En ese ciclismo creció un servidor, ciclismo que cambió las tornas de este deporte poniendo las bases de lo que es hoy en día.
A Perico Delgado no sólo le explican sus victorias en la carretera.
Hace no mucho hablé de varios momentos que explican su carisma y el presente que vive, más en forma de que nunca.
No es el más certero comentando, a veces le vemos un poco desfasado, pero conecta con las mentes y el corazón de las gentes como lo había hace 35 y 40 años.
Entonces no había fiebre de Perico Delgado, era una locura que excedía todo lo que tuviera que ver con la bicicleta.
Su carisma llenó de color aquellos años en los que aún había televisiones en blanco y negro.
No diría que es el único culpable de que me guste el ciclismo pero casi…
Su Tour, el mal rato de su positivo por probenecid, aquellos días no se olvidan, ni tampoco las Vueltas que ganó in extremis, el chasco de Luxemburgo o los cabreos del Tour 90 cuando no le salían las cosas.
Qué ciclista aquel, que está más presente incluso que entonces, con su voz, sus chistes y esa apariencia de galán de novela, con sus tejanos y americana, repartiendo sonrisas y felicidad por los sitios.
Porque os puedo asegurar que es así y lo firmo yo, que no siempre estoy de acuerdo en lo que dice y comenta.
Perico Delgado es Carisma con mayúsulas y en letra gruesa, un regalo que ha aterrizado por suerte en éste y no en otro deporte.
Valoradlo incluso cuando divaga o se queda en blanco en medio de una consideración, porque al final no todo es ciclismo y lo que sepamos, es también como transmitirlo tantísimos años después, como si el diablo te hubiera ofrecido un pacto.



