Ciclismo antiguo
Perico debió ganar tres veces el Tour
1987, 1988 y 1989, Perico mereció tener 3 coronas del Tour en la vitrina
Vamos con un poco más de nostalgia, con las bicicletas aparcadas para preguntarnos por la suerte de Perico en el Tour y si ésta dio todo lo que debía dar de sí.
Recuerdo aquella subida a Alpe d´ Huez del Tour de 1987, la primera en dos sentidos.
En la cima Fede Etxabe, el adusto ciclista de Kortezubi, lograba el primero éxito hispano en la montaña de los holandeses.
Cómo valoro hoy el peso específico de este vasco, con tantos y tan buenos corredores a este lado de los Pirineos.
Entre Etxabe e Iban Mayo, pasarían 16 años y luego vino Carlos Sastre.
Ese 1987 fue la primera vez que un ciclista salió de amarillo de su cumbre y no acabó ganando el Tour.
Una efeméride que siempre acompañara a Perico en el Tour.
Pero no os quedéis con este registro «pionero» para valorar la historia de amor-odio que tuvo el segoviano con la carrera.
Lo cierto es que el segoviano supo desde los inicios que su suerte pasaría por lo que sucediera en Francia y no dudó en fiarlo todo a ello.
Así el Tour que gana, que sí, que ya sabemos que pitó con probenecid, fue uno de los primeros ejemplos en la historia de corredor centrado y concentrado en un objetivo, el Tour.
Lo que muchos le atribuyen a Greg Lemond, lo cierto es que en ese 1988, Perico lo aplicó, previo paso por el Giro, el famoso del Gavia, donde firmó un nada desdeñable séptimo puesto.
Lo cierto es que en 1988, Perico ganó el Tour de forma tan contundente que poca explicación más requiere.
Otra cosa fue lo que sucedió al año siguiente, en el que el segoviano, sinceramente, poco o nada tenía que envidiar a los dos tenores Lemond & Fignon.
El desastre del prólogo de Luxemburgo añadido a la calamidad de la crono por equipos dejó tan tocado al dorsal uno, que descontando ese tiempo, posiblemente hubiera ganado ese Tour.
Todo apuntaba a que el segoviano tuvo el cénit en 1989, tanto física como mentalmente.
Al año siguiente, ya se le vio fuera de concurso, quedó cuarto, y seguro que sin esos cortes en los que siempre incurría, hubiera estado más adelante, no sé si en el podio, pero Greg Lemond, en ese Tour, le ganó por la mano todos y cada uno de los momentos clave.
Siempre estará la duda de si el sexto Tour de Indurain debió haber sido el primero, sinceramente hubiera sido temerario apostar por el navarro en la España de 1990, un país entregado a Perico.
Si luego sale mal, los mentores de Banesto no podían volver a casa…
¿Pudo ser 1989 el tercero de Perico?
Mirando atrás, quedan dos ediciones en las que Perico pudo haber optado al Tour.
En 1983, el año de descontrol, con Fignon asaltando el poder, llegó a ir segundo, pero le pesó el final.
Al año siguiente abandonó por a caída bajando Joux Plane.
Y luego estuvo 1987, porque las ediciones intermedias no las tuvo al alcance, incluida la del 86 que dejó por el fallecimiento de su madre.
Ese año, 1987, se cruzó en su camino un Stephen Roche, que sería irlandés de nacimiento, pero parecía italiano en la carretera, sacando provecho de cada circunstancia que surgía en la carretera.
Sea como fuere, el Perico de 1987 no era el contrarrelojista que acabaría siendo al poco tiempo y ahí el irlandés le sacó el amarillo en la crono final de Dijon.
Decir que Perico debió haber ganado más de un Tour es realista, asegurar que debió haber ganado tres, por ejemplo, es aventurado.
Él perteneció a un generación única.
De Fignon a Roche, pasando por él y acabando en Greg Lemond, quien de no haber mediado el accidente de caza, perfectamente podría haber sido el coco de su generación.
Sin embargo, visto ahora, les quedó todo muy repartido.








Manel
21 de noviembre, 2023 at 21:13
Dos Tours, tal vez si los tuvo, tres ya no lo veo.
El del 87 lo pudo ganar en La Plagne y alli lo perdio.El ataque en la base del puerto no tenía sentido. De haberlo hecho a 3km, pudo sacar un minuto y medio (o 1’15) y con eso, más la diferencia que ya tenía, hubiera sido suficiente.
En el 89, pese a sus despistes, tenía dos rivales en plena forma y que sabían más por ser viejos zorros que por diablos. Menudo par Fignon y Lemond, cuando estaban en forma.
Lo que si le faltan son victorias de etapa en el Tour, mereció tener 3 o 4 mas.
Galego mindoniense
22 de noviembre, 2023 at 2:09
Le Tour de France 1989 es difícil juzgar hasta donde hubiese podido llegar Perico Delgado sin lo ocurrido en las 2 primeras etapas. Porque no se puede simplemente descontar el tiempo perdido; ya que Perico luego pudo recuperar buena parte del tiempo que había perdido con los favoritos y terminar en el podio incluso porque ya estaba descartado para la victoria final; y le dejaron marcharse en consecuencia. En cambio, si hubiese estado ahí (que hubiese sido lo lógico); entonces los favoritos lo tendrían vigilado y no lo hubiesen dejado escaparse. A no ser, claro está, que realmente tuviese más fuerza que ellos y los dejase atrás; pero de esto es de lo que no estoy seguro.
En mi opinión, yo creo que podría haber ganado Greg LeMond igualmente; aunque la distancia con Perico hubiese sido menor lógicamente.