Ciclismo de carretera
Movistar, demasiadas urgencias a la vez
La dependencia de Valverde se va a volver en contra de Movistar
No hace mucho hablábamos de los frentes que se multiplicaban en el horizonte del Movistar Team, a raíz de su presentación en Madrid.
En aquella mañana, Mónica Marchante y Perico asistieron a la puesta de largo del equipo femenino y masculino, hablaron con algunas de sus estrellas, presentaron el equipo de Esports, dieron cuenta de su compromiso medioambiental y del big data que se impone…
Un galimatías de cuestiones que si hace 40 años se lo hubieran explicado a los mentores del equipo, sencillamente no hubieran dado crédito.
Todo eso está bien, y es importante para sostenibilidad y justificación de la estructura, pero a nadie se le escapa que lo que suceda con el equipo masculino, el mismo que bebe de la herencia histórica del Reynolds-Banesto-Illes Balears-Caisse d´ Espargne, será lo que muchos acabemos mirando a la hora de pasar balance y aquí, lo que en general son frentes, ya emergen las urgencias.
Hemos visto la charla de David, de A Pie de Puerto, con Patxi Vila y queremos creer en una recuperación que vemos muy complicada en el corto plazo…
¿Cómo será el 2022 de @EnricMasNicolau? ?
Hemos charlado con @PatxiVila sobre los objetivos y nombres destacados de @Movistar_Team en 2022 ?
? https://t.co/OWATIRIzxG pic.twitter.com/WWCBIYn3zC
— A Pie de Puerto (@apiedepuerto) February 16, 2022
Primero de todo porque en el Movistar Team, el líder claro e inequívoco, el que da resultados y por ende puntos -lo veremos en una pieza que nos ha preparado el amigo Raúl Banquieri- es Alejandro Valverde.
Aunque el otro día en la charla con Sergi López y Fernando Ferrari se hablara que podría alargar hasta Vuelta a Murcia, lo cierto es que todo lo que Valverde sigue estando en la cuenta atrás, por mucho que sea la madre del cordero en el equipo azul.
Y eso es trágico para el futuro inmediato de la escuadra
En Patxi Vila vemos autocrítica -cosa de agradecer en esta casa- pero también muchas incertidumbres.
Más allá de que no haya lideratos compartidos y más compañeros de cama de los deseables, fía las grandes vueltas, en especial Vuelta y Tour, a Enric Mas, aún a sabiendas que compite con gente que le gana por la mano una y otra vez, sin contemplar otras opciones, Giro, por ejemplo, por la tradición de las otras dos grandes en la historia de la estructura.
Y agarrado a una tradición férrea e inquebrantable, todas las fichas en las grandes irán a las piernas de Enric Mas, el mismo a la que ya le reclamamos “cositas” a inicio de temporada, como si el mallorquín se haya distinguido alguna vez como un ciclista de diez meses.
Pero si no competía desde septiembre, desde el podio de Santiago en la Vuelta.
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Jugar al Giro con Iván Sosa es una jugada muy arriesgada y hasta el propio Vila lo admite, “son todo incógnitas” en uno de los ciclistas colombianos más impredecibles que conocemos, capaz de lo mejor y lo peor en 24 horas, con algunas grandes a sus espaldas en las que brilló por su ausencia.
Lo dejamos escrito, la suerte de Movistar en el Giro pasará por lo que se invente Valverde
Luego está el bloque de clásicas: si Mas se las ve con los eslovenos y otros que siguen creciendo, aquí Cortina y Aranburu, en especial, chocan contra los VDP, Van Aert, Asgreen, Alaphilippe y la corte mayor de clasicómanos.
En un equipo con nula tradición en estos terrenos, a excepción de las Árdenas, pensar en seguir cogiendo experiencia en un contexto en el que el equipo necesita sumar para recuperar jerarquía-ojo el grueso de puntos que se pone en este terreno- suena casi frívolo, como si la realidad discurriera por un lado diferente a las decisiones.
Lo mismo casi que la “clase media” del equipo, la misma que no vimos ni en Almería, ni en Murcia, ni en Jaén… y eso que el calendario español es una prioridad.
Remontar a cualquier monstruo del tamaño de Valverde y otros que han pasado por chez Unzue no es sencillo, pero esta vez a Movistar parece haberle pillado el toro, como diríamos vulgarmente, y el tiempo que Valverde les ha dado, expira, la cuenta atrás sigue su curso.



