Opinión ciclista
El doble acierto de Mikel Landa
La renuncia al Mundial y la continuidad en Movistar en el haber de Mikel Landa
En la ristra de clásicas italianas que preceden al Mundial de Innsbruck, Mikel Landa se ha dado cuenta que no llega a tiempo para el mundial.
La suya ha sido una campaña celeste, a contrapié, siempre persiguiendo, como en Roubaix, siempre por detrás de los acontecimientos…
Mientras Gianni Moscon ganaba, el día antes del triunfo de Juanjo Lobato, Landa se quedó muy lejos de la meta del Giro de la Toscana.

Javier Mínguez le había guardado una plaza en la selección que debe apoyar a Alejandro Valverde en Austria.
Pero la plaza será para Omar Fraile.
Ausente desde San Sebastián, para Mikel Landa esto era una carrera imposible.
Hace bien en renunciar.
Mikel Landa en Movistar
Al mismo tiempo el vasco apaga los rumores de Astana.
Quiere seguir en Movistar.
Lo increíble es que con contrato en vigor para el año que viene suenen cantos de sirena.
Sabemos que el rumor gusta y vende, trae clicks, pero que Landa dejara Movistar sonaba raro, muy raro.
Haber vuelto al Astana habría sido un error, al menos a nuestro juicio.
Otro cambio de equipo, el tercero en cuatro años no es la mejor forma de progresar.
La estabilidad, hacer equipo, tener incondicionales al lado es casi tan importante como tener talento, un talento como el del vasco.
A Mikel Landa le queda el beneficio de la duda, de lo que pudo ser, aunque el nivel de los top parece un poco por encima de él.
La segunda oportunidad en Movistar parece algo obvio, y más en un equipo que tiene que replantearse las cosas.
Con Alejandro Valverde en la puerta de los cuarenta, no puede ser eterno, y Nairo Quintana en la cuerda floja, la baza que en su día Eusebio Unzúe vio en Mikel Landa cobra todo el sentido.




