Ciclismo
Los Lagos de Covadonga dejan la Vuelta soñada
La emoción de los Lagos de Covadonga es extensible a toda la Vuelta
Si a los mentores de la Vuelta les dicen que los Lagos de Covadonga iban a dar esta etapa y dejar esta general lo firman con los ojos cerrados.
Otra vez la emoción hasta el final, pero esta vez de forma orgánica, fruto de una carrera sacudida por la escapada de O´Connor hace unos días y la igualdad natural de los mejores.
Los Lagos de Covadonga, una cima que había caído en un escalón para nada merecido, vuelven a brillar, niebla incluida, en el firmamento de la Vuelta.
La carrera, como buen día de la tercera semana, fue excepcional en ambos frentes.
Por delante, una escapada de calidad, muchos nombres repetidos, cosa que habla también de la cantidad de ciclistas que están bien, en la que se impuso Marc Soler al más puro estilo Pablo Castrillo.
Al “noi de Vilanova” le ha llegado la mejor victoria de su carrera deportiva, creo que un punto por encima de esa París-Niza, en una cima mítica por donde se mire, con más de 40 años de tradición y grandes nombres en su palmarés.
No es usual que un español gane aquí.
Marc Soler resolvió la escapada a base de pisotones y sangre fría en la parte inicial.
Cuando pareció que la baza de UAE iba a ser Del Toro, Marc tiró de experiencia y punto de forma.
En la general, las cosas quedan apretadas no, lo siguiente, aunque la sensación de que Roglic es el gran favorito pero no el indiscutible candidato a suceder a Sepp Kuss.
Ben O´Connor mantiene el rojo por poquito y su lucha ahora parece más enfocada a salvar el podio en Moncalvillo y Picón Blanco ante Mas y Carapaz.
Enric Mas me ha gustado, ha sido valiente, hizo un primer movimiento que de haber salido habría sido la bomba, antes de Lagos y con Lazkano escapado.
No salió a la primera, pero en Lagos ha sido persistente, se ha situado delante y ha percutido sobre la resistencia de un Roglic que ofrece dudas.
No es la primera vez que vacilamos sobre el verdadero estado del esloveno y fruto de ello llegó su excelente reacción de Ancares.
Ahora mismo tiene la carrera en su mano, no necesita ni arriesgar ni su equipo controlar el rebaño.
Recortaron tiempo a O´Connor en jornadas marcadas y ahora el tema para ellos es de fruta madura, más con una crono en el cierre de la Vuelta.
El cuarto triunfo parece cerca aunque lejos de estar seguro.
Imagen: Unipublic





