Nairo Quintana
Los 5 grandes momentos de Nairo Quintana
La vuelta de Nairo Quintana es motivo para recordar que este ciclista dio momentos gran ciclismo
La imagen de este artículo la recordaréis, Tour de 2013, Mont Ventoux, Nairo Quintana ataca primero, luego le alcanza Froome, quien acababa de descolgar a Contador, y le acaba superando.
Ese día Nairo Quintana llegó a la cima del monte pelado y se vino abajo, se cayó al suelo del esfuerzo inhumano que acababa de protagonizar, roto y destrozado, acunado por su auxiliar.
Esos días había fiebre con Nairo, no quiero saber cómo se vivió en su país o en su continente, pero me lo puedo imaginar.
Eran dias de sol y brillo en la mejor carrera del mundo en la que debutaba siendo segundo, mejor jove, maiillot de lunares y ganador de una etapa.
El combo…
Al calor de su “re” fichaje con Movistar he querido rescatar cinco grandes momentos de Nairo Quintana.
Entre los mejores en el Cuitu Negru
Una carretera improvisada llevó a la Vuelta 2012 más allá de la cima de Pajares.
En el grupo de los mejores se volverían a quedar Purito, Contador y Valverde con un silencioso colombiano que estaba allí, a sus 22 años, con los capos de la carrera.
Recuerdo que se atrevió hasta atacarles, aunque no le salió bien, quedó ahí, en el momento álgido de la carrera, como días después en Fuente Dé, cuando formó parte del corte bueno que aupó a Contador hacia su segunda Vuelta.
Éxtasis en Le Semmoz
No habían pasado ni doce meses del Cuitu Negru, que Nairo Quintana se hacía mayor a los ojos del mundo en pleno Tour de Francia.
Con Valverde eliminado en unos abanicos, Movistar se convenció que el colombiano era su mejor baza, y vaya si lo fue, poniendo en apuros al propio Froome hasta el mismo epílogo en el que se impuso de blanco, en la cima final del Tour para firmar su plaza de plata.
Val Martello: Nairo Quintana al asalto al Giro
Recordaréis aquel Stelvio, la nieve, la neutralizada y los gritos de Gorka Izagirre arropando a Nairo en medio de la tempestad.
De aquel descenso del Stelvio se dijo mucho, pero lo más cierto fue que en esa carrera no había ninguno más fuerte que Nairo Quintana, ni siquiera el ocasional líder Rigo Urán.
La llegada de Nairo en aquella nevera, solo, ganando la etapa, sentenciando el Giro es una de las jornadas más bellas de ciclismo de la pasada década.
Entre la nieve del Terminillo
Aunque Vuelta y Giro brillen en su palmarés, a Nairo le queda un bien grupo de vueltas de una semana entre las que destacan la Tirreno que sentenció en medio de la nieve del Terminillo.
En el mismo sitio que había ganado Lucho años antes, el boyacense dio un recital complicado de ver porla cortina de nieve que acompañaba su marcha, un espectáculo de esos que se olvidan.
La liada de Formigal
Una de las mejores cualidades de Nair ha sido estar siempre atento a cualquier circunstancia de la carrera.
Ahi va también su gran dominio de los abanicos y el hecho de no haber quedado cortado casi nunca en uno de ellos, eso cuando no se ponía él mismo a tirar.
En aquella etapa de Formigal de la Vuelta 2016, Nairo estuvo al quite del movimiento de Contador y sin que casi se percatara, Froome había perdido la Vuelta por el enorme hueco que se les había abierto.
Y es que la noticia dela vuelta de este corredor no puede ser cualquier cosa, aunque la última gesta suya que señalemos sea de 2016, no quita para que siga pensando que ahí hay madera para hacer cosas que sigan engordando una leyenda única.





