Nairo Quintana
Nairo y los restos de la generación de 1990
Buena parte de la generación del 90, la de Nairo, está a otra cosa
Ojo que cuando hablamos de la generación de 1990, lo hacemos de Nairo Quintana y contemporáneos como Tom Dumoulin, Peter Sagan, Rohan Dennis, Romain Bardet, Michal Kwiatkowski, Fabio Aru, Esteban Chaves, Thibaut Pinot y el gran Peter Sagan.
Ahí no van Tours de Francia, en gran medida por culpa del monopolio del Team Sky, pero sí Giros. Vueltas, monumentos y mundiales de los dos tipos, crono & ruta.
Ahora si miramos alguno de los miembros de esa generación, veremos que están a otra cosa, con objetivos más pequeños o incluso fuera del ciclismo, digamos que sólo Nairo Quintana está con la idea de los máximos escenarios, incluso por delante de los aún activos Bardet, Chaves y Kwiato.
Antes de entrar en harina, mirad este gráfico en Bicio para explicar lo que fue esta hornada hace cinco o seis años y dónde está ahora.
Y no es un reproche, el que diga que hoy están muy lejos de aquellos días, es una realidad que viene explicada, en mi opinión por esa pléyade de jovencillos que empezaron a brillar desde los 19 ó 20 años.
El atropello que sufrieron con la irrupción de los Pogacar, Remco, Bernal y cía ha sido notorio.
Palabras de Mikel Landa, que no es del 90, pero sí del 89, cuando Remco Evenepoel ganó la Vuelta a Burgos de 2020: “Estos no nos van a dejar ni las migas“.
Así ha sido en gran medida, pocas grandes carreras se han disputado sin ellos en liza y cuando han estado han monopolizado el debate, junto a otros, que no son tan jóvenes, pero sí muy buenos, como Roglic o Vingegaard.
El mejor resumen lo tenemos rápido diciendo que las mejores pruebas de 2024 han quedado entre Pogacar, Remco, Roglic, Van der Poel y Vingegaard.
Aquella generación tuvo elementos que podemos extrapolar a la actual: Por ejemplo, Peter Sagan explotó muy pronto, igual que Nairo Quintana, que fue segundo en el Tour con el maillot blanco de mejor joven.
Tardaron algo más en saltar a la fama Esteban Chaves y Tom Dumoulin.
Estos dos han sido especialmente efímeros, el colombiano dio el paso en la Vuelta 2015, pisó dos podios y ganó Lombardía en 2016 y desde entonces destellos en medio de la oscuridad.
Dumoulin tocó techo en el Giro 2017, estuvo en el podio de Giro y Tour del año siguiente, y una lesión en la rodilla en la grande italiana le sacó de las quinielas para siempre hasta retirarse parcialmente, ser plata en los Juegos Olímpicos e irse para siempre al año siguiente.
Fabio Aru llegó a ganar la celebrada Vuelta de 2015 y pudo ser líder del Tour para ir a menos con sus problemas físicos.
En este sentido, las trayectorias de Kwiatkowski y Pinot han sido más estables y sólidas en el tiempo, como la de Peter Sagan hasta antes de la pandemia.
Con esta foto, en este escenario, Nairo Quintana quiere mantener viva la llama de su generación, con las apariciones estelares de Romain Bardet.
Entre los dos, y esperando que Chavito nos deje alguna muesca, tienen una misión muy complicada en medio de estos lobos.




