Opinión ciclista
El libro que recoge lo que Miguel Indurain sembró en nuestro corazón
Las tardes de agosto pueden ser más llevaderas con un paseo por los buenos tiempos de Miguel Indurain
Dice Carlos Tiguero en su obra “La estela de Miguel” que Miguel Indurain proviene de familia agrícola.
Que desde bien pequeño supo muy bien eso tan tamido de que para “recoger hay que sembrar”.
El libro que nuestros amigos de Cultura Ciclista sacó sobre Miguel Indurain, los días previos a este Tour, es eso.
El recorrido de un autor, Carlos, por la vida de un ciclista que sembró tanto y bien que hoy sigue perenne en el recuerdo.
La estela de Miguel.
Un libro imprescindible. El legado de Miguel Indurain en un libro de lujo editado por @CulturaCiclista pic.twitter.com/cccis0o8Y2— Libros de Ruta (@LibrosdeRuta) July 27, 2018
Miguel Indurain, por encima de todo
La obra de Cultura Ciclista es también sembrar para recoger.
Así nos consta la intrahistoria del libro y así lo vemos repasando las 101 imágenes que Carlos Tigero seleccionó para contar la historia de Miguel Indurain.
Un cosecha buena de imágenes, de recuerdos, pero también de historias que descubren que ese talento fue como esas vendimias que se hacen racimo a racimo, a mano, con cariño y buena letra.
Y así nos pasamos embelesados, recordando un tiempo que es pasado, pero que está muy presente.
Porque Miguel Indurain sembró en nosotros que para ser un campeón no hace falta ser un rodillo con quienes te rodean.
Que el talento está ahí, y que la clave es que alguien sepa reconocerlo, darle cariño y hacerlo crecer.
"Miguel se ha convertido en el rey del Tour, el único ciclista en ganarlo cinco veces seguidas. El mito Induráin se engrandece por su estilo basado en el “vivir y dejar vivir” que le permite tener admiradores incluso dentro del pelotón". "La Estela de Miguel" @CulturaCiclista pic.twitter.com/LTDoq1RbR8
— Carlos Tigero (@carlostigero) July 29, 2018
Las 101 imágenes de Miguel Indurain
La selección es estrictamente deportiva y se nutre de todo tipo de imágenes.
Algunas icónicas de aquella tarde en Val Louron, de la estampa incorruptible, inasequible al paso del tiempo de Luxemburgo, la noche de Duitama, el oro olímpico en Atlanta…
Una historia trenzada de letras y rúbricas que son lo más cercano que alguien ha estado nunca de saber la verdad más verdadera sobre Miguel Indurain.
Porque el navarro sigue ajeno a las miles de peticiones para contar su vida, pero no así su círculo más próximo y rivales.
De esta guisa sabemos que Carlos cogió aviones a Italia y Suiza y se sentó a Tony Rominger, con Claudio Chiapucci y con Gianni Bugno para tener de primera mano lo que los rivales veían en Miguel.
Pero no sólo eso, la plana mayor, desde Echávarri a Unzúe, del Reynolds primero, Banesto después, deja su poso en el libro definitivo de Miguel Indurain en castellano.
Una obra de esas que hace justifica, más de veinte años después, con el corredor que nos dejó un paso de la infancia a la adolescencia preñada de imágenes, recuerdos y sentimientos que forman parte íntima de lo que somos hoy.
Gracias Miguel Indurain por sembrar.
Gracias Bernat y Carlos por recoger.
INFO
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