Ciclistas
Las victorias de Evenepoel y Van der Poel que no computan en el palmarés
Los premios de deportista del año a Evenepoel y Van der Poel son oxígeno para el ciclismo
El ciclismo no es un deporte pródigo en galardones generalistas… hasta que llegaron corredores como Remco Evenepoel y Mathieu Van der Poel.
Al primero le está valiendo su precocidad para reventar registros dentro y fuera del ciclismo.
Si lo que hizo en la Clásica de San Sebastián levantó la admiración general y abrió los libros de historia del ciclismo por el principio, dejando constancia del triunfo más joven jamás visto en el máximo nivel, ahora su figura trasciende siendo nombrado deportista del año en Bélgica.
Ojo que esta distinción le llega en los mejores momentos, en mucho tiempo, de los “diablos rojos”, una selección futbolera que da gusto ver jugar.
En los Países Bajos, la explosión de Mathieu Van der Poel sigue los mismos parámetros.
Cuando ganó la Amstel Gold Race de esa manera, sencillamente emocionando, dimos cuenta de la presencia de Mathieu Van der Poel en espacios generalistas, ajenos al ciclismo.
Su remontada en la gran carrera del Limburgo fue pasto de los grandes soportes ¡incluso aquí, a este lado de los Pirineos! y eso no se lo agradeceremos nunca lo suficiente.
Si lo que nos trae esta nueva generación son reconocimientos en los que el ciclismo no pasaba si quiera de puntillas, bienvenida sea, lo que está claro es que tanto Evenepoel como Van der Poel no han hecho más que empezar, y si su ejemplo, y el de sus países cundiera en otros sitios, fomentando una cultura eminentemente deportiva, mejor nos iría.
Por de pronto estos críos lo que logran es una cosa, emocionar, y eso es un bien muy escaso en nuestro ciclismo, donde muchas veces lees “no corro para el espectador y sí para el resultado” omitiendo que una victoria que llegue a la “patata” tiene un valor doble o triple, y eso el mecenas también lo agradece cuando pasa cuentas a la pasta que deposita en el deporte más bello del mundo.
Imagen: Tim-De-Waele—Getty-Images



