Ciclistas
Larga vida y suerte a Jonas Vingegaard
La opción de Vingegaard me parece la más obvia a un Pogacar desencadenado
Qué destrozo ha propiciado Jonas Vingegaard en una cota de segunda categoría del Dauphiné.
No le hizo falta ni atacar, tomó la rueda de Richard Carapaz y le dio carpetazo en medio de la subida, casi sin aceleración, con una facilidad pasmosa, sin mueca de dolor.
Admiración total tanto por Carapaz, como por Alaphilippe: morir matando es loable y bello, pero esta gente camina a otro nivel.
Jonas Vingegaard era y es absoluto favorito en un Dauphiné que el año pasado ya demostró haber podido ganar de no respetarse la jerarquía de Roglic.
En la crono de ayer, ya dio el primer aviso, rueda a años luz del resto, luego, en la medida montaña, a puertas de los grandes altos, no ha dado opción.
Es increíble la brecha que se ha abierto entre unos corredores y el resto, transmiten la sensación de correr entre niños, haciendo a su capricho y antojo, dando por cerrada la carrera cuando les conviene.
Jonas Vingegaard sí, está en ese Big 6, expresión que gustará más o menos, pero que me parece la más adecuada para describir la realidad.
De esos seis, dos, se jugarán lo gordo en el Tour de Francia.
Junto a Vingegaard, Pogacar es el miembro de esa lista para optar a la mejor carrera.
Sobre el papel, sí, ya sabemos que el esloveno parece un peldaño incluso por encima, pero no lo tendría yo tan claro.
A falta del primer duelo en Francia, les veo en el mismo nivel, incluso con misma cuota de favoritismo.
Si nos gusta un poco el ciclismo tenemos que ser, además, del danés, pues se erige como el único baluarte sólido ante el poder de un corredor de época.
Ojalá llegue bien al Tour, y que su equipo llegue con la cadena engrasada y ver de qué son capaces.
Vingegaard lo hace todo bien, qué obviedad, pero no sólo eso, tiene la experiencia del año pasado, supo domar a la bestia y ojalá todos esos que le tachan deban mirar para otro lado porque el nórdico realiza una defensa ejemplar de su triunfo.
Imagen: A.S.O/Billy Ceusters





Zappianin
9 de junio, 2023 at 10:10
Después de la exhibición lo fácil es apostar por el danés pero lo incluso bochornoso es que todos los segundones en el grupo de atrás no fueran capaces ni de recortarle casi.
Si te gusta el ciclismo deseas que gane el que más espectáculo de y Pogacar suele arriesgar más. El Jumbo trenecito tipo Sky y luego que remache su líder o ya no se recuerda el primer tour que ganó pogacar. Me alegré por el ciclismo de ataque y veremos éste. El ciclismo suman muchas variantes y las caídas y averías, etcétera son importantes. Quién iba a decirnos que Bernal casi no vuelve a correr. Ayer fue uno de los pocos no conformistas junto a Carapaz y Lulú. Ojalá se recupere porque las dos ruedas necesitan de corredores valientes. Mas nunca lo ha sido prefiere hacer top no se cuántos a jugársela y perder o ganar. Bernal lo demostró en la vuelta que se la juega. El ciclismo necesita de gente valiente, el grupo de los top conformistas siempre ha existido.
Iban Vega
9 de junio, 2023 at 11:22
yo no apuesto por el danés, lo que veo es que es el único que puede plantarle cara a Pogacar y evitar que el Tour sea un monólogo
Un Ciclista Contra el Sistema
10 de junio, 2023 at 2:09
Ummmm…me parece que estás imágenes de un enanito como el bueno de Jonas “el pescadero”, despachando a un pelotón de estrellas (Alaphillipe, Carapaz, Yates, Más) a su antojo como si siguiera cortando y vendiendo bacalao, ya las ví hace como unos 25 años, en aquéllas aparecía un americano con cara de mala hostia y repartía cera entre el pelotón del mismo modo…
Ummmm…quizás aquél y éste, y los eslovenos, tomaban los mismos zumitos…