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La Volta en el Berguedà: una buena noticia
El regreso de la Volta al Berguedà debería cambiar cosas del recorrido de la carrera
Estos días que se habla tanto de los solos de Tadej Pogacar, se nos queda un poco lejano en el tiempo aquel que protagonizó en la etapa de la Volta por el Berguedà.
Fueron poco más de 26 kilómetros en solitario, saltando en el puerto anterior a Queralt y llegando solo a la cima.
Pogacar ganó la general y cuatro etapas, de la Volta se sacó cinco de sus 25 triunfos de 2024.
Al calor de aquella jornada la Volta aborda de nuevo el Berguedà, otra vez llegando a Queralt, pero manteniendo la incógnita sobre el recorrido, si bien me parece que será muy similar.
Aquella etapa fue diferencial, sin duda, una etapa de gran vuelta en una de una semana, un ambiente de carrera única como siempre he considerado a mi querida Volta.
La apuesta fue redonda, el ruido tremendo y repetir éxito va a suponer un “retazo” porque la nota es alta, el público vino en masa, y no sólo de la zona, el día salió perfecto en el clima y luego el protagonista fue el mejor posible.
Que Pogacar venga o no a la Volta también marcará el éxito del Berguedà.
En todo caso, ya que la carrera se ha atrevido a salir de su zona de confort convendría recuperar ciertas costumbres que la Volta ha llevado a cabo en su más que centenaria historia.
Por ejemplo devolver la contrarreloj, con las dificultades que implica, pero con la necesitad de cierta equidad deportiva.
Dos llegadas en alto como las que propone Ferrocarrils de la Generalitat son un peaje alto para el balance de la carrera, montañosa no, lo siguiente, siendo además jornadas cuyo desenlace nos conocemos de antemano.
Y ya que la Volta se atreve con el Berguedà, a ver si otras zonas se suben al carro, ya se vistió Terres de l´Ebre el año pasado, pero por ejemplo, se me ocurren enclaves brutales para el ciclismo como el Penedès y sus caminos de viñas, el Solsonès y sus encerronas y volver a la Vall d´ Aran.
Sé que lo que digo no sólo depende del organizador, pero igual que todo se alineó para volver a Berga no sé cuántas décadas después, hay otra Catalunya que queremos ver en el paso de la Volta.




