Ciclismo
La semana fantástica del Giro
Este Giro ha ofrecido una primera semana cuyo nivel quizá se pueda mantener
Tras lo visto en la primera semana del Giro de Italia vuelve la pregunta que tanto nos hacemos: ¿Es hoy el ciclismo más entretenido que antes?
Pues no lo sé, porque en el fondo va a ratos, aunque la certeza de que estamos viendo una generación de ciclistas absolutamente histórica nos hace decantarnos por el sí.
El tema está ahí y la primera semana del Giro de Italia nos lo deja claro.
Tenemos una general muy decantada, con un líder que lleva más de dos minutos al segundo, con gente dle top 10 que está a más de seis minutos del primero, que éste ha ganado tres de las ocho etapas celebradas, y sin embargo hemos visto carrera, carrera brillante, vibrante y bonita, desmontando eso de que una gran vuelta igualada es más espectacular.
Porque no lo es, en todo caso es emocionante, por estar todos cerca, pero al mismo tiempo se incentiva el miedo a perder y al error, hecho fatal para el espectáculo.
Dicho todo esto, la primera semana del Giro de Italia, la que apuntala el que puede ser la primera victoria de Pogacar en la grande italiana, ha sido excelente.
Cada día algo que disfrutar y algo que ver, demostrando otra realidad en las grandes vueltas, al margen de la general suceden otras muchas cosas, acontecen historias que merece la pena disfrutar.
Con el hilo conductor del dominio de Pogacar, cada jornada ha tenido algo que ofrecer y ha justificado los minutos que le dedicamos a la carrera.
Desde el arranque casi exitoso de Pogacar el lunes, al excelente final que nos dieron los persecucionistas de la selección italiana el martes, el día que venció Jonathan Milan.
Luego vino la excepcional cabalgada de Michael Valgren, Andrea Pioetrobon y Benjamin Thomas en la jornada previa al sterrano.
La victoria de Thomas esa tarde demostró lo carísimas que están las victorias, sea cual sea el día, como el rostro desencajado de Tim Merlier, tras imponerse en la etapa en la que Pogacar casi le hace el lío a los velocistas.
La guinda de la semana, y no es por que haya ganado Pelayo, fue la jornada del sterrato, una día sin novedades en la general, con muchos pensando en la crono, pero con una lucha y una alternancia táctica en cabeza que resultó histórica.
Y con éstas nos plantamos en la crono, un mano a mano magistral resuelto por el mejor ciclista del mundo en la cuesta final.
Es obvio que la lucha por la general es lo que trasciende en una gran vuelta, que es el argumento principal, pero que el cielo no nos impida ver el bosque y el camino está lleno de matices, historias y gestas.
Las de Benjamin Thomas, Pelayo, Merlier y cia también merecen su espacio.
Imagen: FB Giro d´Italia




