Ciclismo
La peligrosa sinceridad de documental de Movistar
La tercera entrega del documental de Movistar blanquea a Miguel Ángel López
Cuando el otro día preguntamos a Miguel Ángel López por ser la anunciada estrella de la tercera edición de “El día menos pensado”, el incómodo documental de Movistar, salió tan por la tangente que cualquier insistencia sobre el tema habría sido inútil.
Incluso, cuando le convenimos sobre el morbo que nos mueve a los aficionados, fue explícito: “Me importa muy poco lo que se diga de mí“.
Y morbo hubo, ya lo creo que hubo, en la tercera edición de “El día menos pensado”, a falta de resultados deportivos, el gran highlight del equipo
La edición dando saltos adelante y atrás, con la Vuelta como hilo conductor, habla de un formato que ha sido diseñado por y para el morbo, otorgando a los corredores, técnicos y demás personajes un rol, un papel de cine, en una producción que, sinceramente, le hace un bien al ciclismo, mostrándolo como un deporte en cuyas bambalinas se cuecen historias increíbles.
Hasta aquí, estamos todos de acuerdo, luego pasamos páginas y volvemos a lo que otras veces hemos alabado, la sinceridad rezuma en el documental del Movistar, una sinceridad muy complicada de conseguir en estas cosas, tan filtradas y editadas hasta llegar al resultado final.
Esa sinceridad es la clave de su éxito, pero, a diferencia de otras veces, en esta ocasión creo que la moneda se vuelve en su contra.
Y me explico -con riesgo de spoiler-, una vez te tragas cuatro episodios con la historia López-Mas como telón de fondo, la figura del colombiano sale reforzada frente a la del mallorquín.
Y esto que digo no es cualquier cosa, pues recordemos que ahora mismo el líder de Movistar para las grandes vueltas es Enric Mas y que Miguel Ángel López se debe a otro bloque.
Que la conclusión a la que ha llegado mucha gente sea ésta, le dará un gran beneficio al documental, pero dejará un sabor de boca raro en el seno del Movistar, a no ser que todo les resbale, que bien puede ser posible.
El documental da artillería a quienes, con más o menos razón, criticamos a Enric Mas, y no es artillería cualquiera, se le deja de ciclista con doble fondo, poco de fiar y muy alejado del mundanal ruido.
Es decir, lo que percibimos desde fuera, se confirma en un material generado por el propio equipo.
Curioso.
Luego ya si eso, hablaremos de los accesorio, y de las estrellas invitadas, las continuas reflexiones religiosas de Eusebio Unzué, el jolgorio que monta Chente cada dos por tres, eclipsando unas decisiones técnicas muy discutibles, las caras de incredulidad de Patxi Vila, quien vale más por lo que calla, y el rol secundario que adopta Pablo Lastras y casi inexistente que le dejan a José Luis Arrieta
Todo eso es la tercera entrega de un producto que está funcionando tan bien que llegados a este punto no sé hasta que extremo les conviene darle continuidad, por el ambiente interno de equipo, digo, pues hay cuestiones tan ásperas que me cuesta creer que no pasen factura.
Imagen: Luis Angel Gomez / Photo Gomez Sport




