Ciclismo antiguo
Il Lombardía: La ilusión incompleta de Fausto Coppi
Cuando Coppi se quedó a un paso de ganar Lombardia
En la semana que muere en el Giro de Lombardía, nos vamos 65 años atrás, justo cuando Italia vivía el amargo ocaso de Fausto Coppi, el ciclista que paró el tiempo en un país que vivía entre la esperanza de ver volar su ídolo y el vacío que dejó la peor guerra jamás vista.
En año 1956 Fausto Coppi era una sombra, resplandeciente, pero una sombra de lo que había sido sólo unos años antes.
Sin pertenecer ya a Bianchi, el campeón de Castellania quería ganar por ultima vez el Giro de Lombardía, el monumento de su tierra, la carrera que tenía por quintuplicado en su palmarés y contribuía a engrandecer su leyenda.
Lo había domado cuatro veces seguidas y ganado un par de años antes por última vez.
Con los colores de la competencia, con Carpano, Coppi sabe que los dos pupilos de su antiguo director, Pinella De Grandi, cumplen los requisitos para aguarle la fiesta.
Son nada menos Jacques Anquetil y André Darrigade.
El primero sería el siguiente grande de la historia del ciclismo, el otro el sprinter del momento, un corredor que vivió con amargura la jornada en la que el equipo francés no le asistió cuando el Tour iba hacia Toulouse.
Fue ese Tour que se ganó “a lo Walko”, es decir confiando toda tu suerte a una fuga.
Pero volviendo a Lombardía, cuando ésta acababa en Vigorelli: Fausto Coppu buscó el corte en Madonna del Ghisallo, donde suenan las campanas junto a un busto suyo.
Lo intentó con Diego Ronchini, pero la aventura acabó a ocho kilómetros del celebérrimo velódromo.
Aquí Darrigade le quitó su último Lombardía, Coppi ya no volvería nunca más a estar tan cerca de ganar una gran carrera.
Su tiempo se acabaría a los pocos años…
Imagen tomada de Giro for Ghisallo





