Ciclismo
¿Este Del Toro habría ganado el Giro? Yo creo que sí
La evolución de Del Toro desde el Giro no sólo es física, se ha convertido en un killer en todos las acepciones de la palabra
No sé cuántas veces habrá pensado Isaac Del Toro en lo sucedido en los momentos decisivos del Giro de Italia, pero a la vista de lo que ha venido después, creo que aprendió la lección.
En la fría tarde del Piamonte, entre colinas y cielos otoñales, Isaac del Toro escribió una de las páginas más brillantes de su temporada.
Con apenas 21 años, el joven mexicano del UAE no solo conquistó el 109º Gran Piemonte, sino que elevó su palmarés a 15 victorias en 2025 y sumó la número 92 para su equipo en la campaña.
La carrera, de 179 km entre Dogliani y Acqui Terme, fue una batalla de ascensos, ataques y estrategia.
El pelotón afrontó cuatro ascensiones duras, con dos pasos decisivos por Casteletto d’Erro, a apenas 14 km de meta.
Desde el inicio, la carrera buscó romperse: una escapada de seis corredores puso el primer punto de tensión, pero UAE Team Emirates tomó las riendas, preparando la batalla final.
Fue en el último tercio cuando Pablo Torres lanzó a Del Toro hacia la gloria.
El mexicano respondió con una acción magistral: saltó del pelotón, alcanzó a los escapados y, tras un breve pulso con Mollema y Hirschi, lanzó un ataque definitivo a 17,7 km de meta.
Aquellos kilómetros fueron pura leyenda.
Solo, contra el viento y el reloj, Del Toro imprimió un ritmo implacable hasta Acqui Terme, dejando atrás a rivales y dudas.
Atrás, Hirschi y Mollema lucharon por el honor, con el suizo imponiéndose en el sprint por la segunda plaza. Del Toro cruzó la meta con los brazos al cielo, consciente de haber firmado una victoria memorable.
“Tenía que intentarlo desde abajo, no tenía nada que perder“, confesó. Sus palabras resonaron como un epitafio para la hazaña: una demostración de fuerza, inteligencia y corazón.
Eso es, inteligencia, este corredor es completo en todas sus aristas, ha evolucionado, escucha, espera y salta cuando debe.
Isaac del Toro no solo ganó el Gran Piemonte, sino que reafirmó su lugar al fentre los jóvenes talentos más emocionantes del ciclismo mundial.
Una gesta, otra, de un corredor que emociona y que empieza a explorar sus limites.
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