Ciclismo
El ciclismo deja 2025 más rápido que nunca
Rápido repaso a los récords que deja el 2025 de ciclismo
El ciclismo de 2025 ha dejado de ser un deporte de resistencia para convertirse en una sucesión de registros balísticos que desafían la lógica del esfuerzo humano.
Si algo define la temporada que cerramos es una aceleración sistémica, un “más rápido todavía” que ya no solo afecta a las cronos, sino que empapa cada etapa de montaña y cada monumento.
Leemos que lo que antes era una excepción, hoy es la norma: el pelotón masculino ha cerrado el año con una media de velocidad de 42,9 km/h, elevando en 0,7 km/h el récord del año anterior.
No es un detalle menor; hablamos de un incremento importante en un deporte en el que se dice que las ganancias suelen ser marginales.
El ejemplo más relevante: la novena etapa del Tour de Francia, donde se voló a 50,013 km/h de media en una jornada de 174 kilómetros, convirtiéndose en la segunda etapa más rápida de la historia de la carrera.
En este escenario de récords, Tadej Pogačar no solo gana, sino que tritura la historia con una voracidad que asusta.
Su 2025 se resume en un dato de vértigo: 20 victorias en apenas 50 días de competición.
Pero el récord que realmente escuece a los puristas es su capacidad para encadenar monumentos con una facilidad insultante.
Con su quinto Lombardía consecutivo, el esloveno ya suma 10 monumentos, situándose a la estela de Merckx y De Vlaeminck.
Además, su capacidad para batir sus propios registros de Strava, como los 24 segundos que restó a su marca en el Coll de Rates, confirma que el techo de este tipo sigue siendo un misterio para la fisiología moderna.
En el ámbito femenino, la velocidad no ha ido a la zaga y los registros han caído de forma similar.
Lotte Kopecky firmó un triplete histórico en el Tour de Flandes, siendo la primera mujer en lograrlo, mientras que Vittoria Bussi volvió a poner los puntos sobre las íes en el velódromo.
La italiana batió su propio Récord de la Hora con una marca de 50,455 km, superando la barrera psicológica de los 50 kilómetros por segunda vez, y apenas seis días después fijó un nuevo récord mundial en la persecución individual con un tiempo de 4:23.624.
Este 2025 nos deja la sensación de que el ciclismo se ha vuelto un deporte de precisión aeroespacial.
Ojo a los 56,671 km/h de Josh Tarling en la crono del UAE Tour.
Sin embargo, tras la frialdad de los datos, queda la pregunta que siempre nos hacemos: ¿es este ciclismo de laboratorio más emocionante o simplemente más inalcanzable?
La velocidad asombra, pero la épica, a veces, parece diluirse entre tantos vatios y decimales.




