Opinión ciclista
Lo de dejar ganar en ciclismo es una falacia
Es todo muy complicado en el ciclismo como para dejar ganar sin más
Como ya nos habían avanzado en la previa, en el documental de Miguel Indurain y sus víctimas, que vi anoche en Movistar+, se volvió a hablar de lo de dejar ganar etapas y de lo inédito que era esto en la historia del ciclismo.
Recuerdo bien aquellos días, recuerdo llegadas en las que Miguel, sutilmente, se hacía a un lado o transmitía la impresión de no disputar a full, días que “mosqueaban” comparados con otros, como cuando batió a velocistas en el sprint por la plata en el Mundial de Oslo.
Pero fue así, ocurrió de esa manera, Miguel directamente no entraba, o no ponía toda la carne en el asador cuando había que disputar llegadas.
¿Eso es malo?
Considero que no, pues en esos instantes en los que el aficionado quiere verle levantar los brazos sí o sí, él sacrificaba una etapa por un bien mayor, y ahí no perdonaba, que era la general del Tour de Francia o del Giro de Italia.
Eso fue también cierto.
Entonces convendría decir que no disputaba, o que directamente dejaba ganar porque sabía que con esos gestos en días históricos de ciclismo, como aquella etapa de Mende con la ONCE en desbandada, pocos o nadie le iban a negar un cable, para desespero de Manolo Saiz.
Lo cierto es que ese mantra de “dejar ganar” que se le aplicó a Miguel Indurain es una falacia que ha llegado hasta nuestros días, pues donde nosotros vimos un regalo, y nos calentamos por ello, había un objetivo final, entre otras cosas, quizá, no calentarse más de lo necesario si el triunfo importante ya estaba amarrado.
Llega este documental en un momento muy curioso, por cuanto en pocos días llega la París-Niza y por tanto se cumplirá un año de la famosa “rebañada” que Primoz Roglic le pegó a Gino Mäder en la penúltima etapa, cuando el esloveno, vestido de amarillo, le superó cerca de meta privándole de la victoria.
No veo nada criticable que un ciclista que es superior quiera ganar lo máximo posible
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) March 1, 2022
En ese momento mucha gente odió a Roglic, que 24 horas más tarde vio cómo el mundo no se paraba y perdía la París-Niza en el último momento por culpa de una caída.
Si ganando a Mäder, Roglic hizo lo que tenía que hacer, sus rivales hicieron lo propio al día siguiente, cuando el líder se cayó.
Dejar ganar en ciclismo es una falacia, un historia muy bien vendida que sinceramente no me parece justa para nadie.
Quien quiera dejar el triunfo en manos de un tercero está en su completo derecho, pero criticar que alguien quiera ganarlo todo no es lícito en un deporte en el que cualquier punto, lo estamos viendo, condiciona el presente y futuro inmediato de equipos y por ende trabajadores, ciclistas y personas.
Cuando Pogacar no quiera regalar un triunfo en Luz Ardiden, cuando Alaphilippe no perdone ni el corte en el que va su entonces compañero Almeida, cuando Roglic no perdone al siguiente “Mäder” que se cruce en su camino… tenedlo en cuenta.
Imagen: A.S.O./Fabien Boukla





Globberlifer
30 de marzo, 2022 at 14:23
No es que sea una falacia, es que el ciclismo moderno es tan competitivo que ni se regala nada ni se les perdona la vida a los rivales.