Vuelta España
Que el ciclismo nunca pierda el calor del público
En el calor del público el ciclismo encuentra su razón de ser
España país de sol, cercano y amable, el calor del público para el ciclismo, los ciclistas, no fluye en la calidad de otros lares.
Llegadas que dejan una estampa a veces algo desangelada y triste, aunque los que van lo dejan todo.
Salvando en el País Vasco, donde siempre hay reventón, el resto de etapas han presentado lo que podríamos decir medio aforo, descontando las ya clásicas cunetas vacías de Andorra, el país de los Pirineos y desde hace unos años de muchos ciclistas.
Los dos finales en alto de Asturias han tenido dosis de calor de público que han dejado imágenes como la de Sepp Kuss, cruzando la meta del Acebo…
Primera vez que veo esto y ha molado https://t.co/jV9pIMBAdd
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) September 8, 2019
Este chaval dará que hablar, y no sólo por la calidad, también por que es extrovertido, cercano y le gusta ser querido.
Estos chavales que vienen, de los que hablamos tanto, cada vez más, vienen con la lección aprendida, crecen rápido, pero también son de gestos, podrán gustar más o menos, pero buscan el tiro de cámara.
Mathieu Van der Poel tirándose al suelo, Evenepoel con más guiños a la cámara que el legendario Voeckler.
A los puristas les podrá parecer una fantasmada, pero es ganarse a la gente, llevarles a las cunetas, darles un motivo para moverse montaña arriba.
Es el ejemplo de ciclista crecido por el calor del público, la imagen de cruzar la meta chocando la mano con la gente arremolinada en la valla es habitual en otras modalidades, el mountain bike, sobretodo, y sencillamente nos encantó.
El ciclismo también necesita de esto, y no perderlo.
El calor del público lo es todo, es el telón, el ambiente y la atmósfera.
Nacex te envía la bicicleta donde le digas, prueba su servicio
Ningún deporte permite que te acerques a tu ídolo en el momento de mayor esfuerzo y puedas chillarse “vamos” al oído, darle tu aliento más íntimo, la moral mas necesaria en una agonía que los 99% mortales somos incapaces de imaginar.
Porque son personas que dan lo mejor de sí y a veces un poco más, pasando límites que les dejan secos, muertos.

El domingo, tras la tremenda etapa que gana Sepp Kuss esta imagen nos gustó, es la comunión del ciclismo, el artista celebrando con la gente su victoria.
Decimos que este pelotón se fuma etapas, pero no sé si estampas como éstas, muy al final de la jornada, merece el esfuerzo de seguir las andanzas de esta gente.
En La Cubilla también hubo gente y vimos la subida advertidos por lo que nos decía nuestro amigo Nico Van Looy…
Al fin, en la zona de meta. Impresionante subida la de La Cubilla y, sobre todo, increíble la cantidad de ciclistas que hemos visto por toda la subida. Muchísimo público se ha animado a vivir este etapón de #LaVuelta19 pic.twitter.com/hJj78sjC0S
— Nicolás Van Looy (@Vanlooyalfas) September 9, 2019
Y así es, el coloso asturiano que coincidió en uno de los días más decepcionantes de la carrera, estaba lleno de bicicletas tiradas en la cuneta o apoyadas en los riscos que rompían en el borde del asfalto.
Ciclistas yendo a ver ciclistas, algunos incluso aventurándose hasta ahí, la zona de densa niebla que se posaba sobre la meta y cercanías.
Otra subida, en lunes, que tuvo media entrada, pero que habla de la peculiaridad de este deporte.
Por eso, lamentamos cuando cuatro imbéciles aparecen y estropean el espectáculo, porque se apropian del cariño y el calor del público al ciclista dando la imagen de caos y falta de respeto al profesional.
Y eso, en el buen aficionado, en el que admira a corredores como Willie Smit, del Katusha, que tomó la salida hacia el Acebo con los puntos de su rodilla en carne viva, es sagrado…



