Tadej Pogacar
Amstel Gold Race, la cantidad, la calidad y Tadej Pogacar
La estadística de Pogacar este año devora también la Amstel Gold Race
A unos 17 de meta, en un paso por el Cauberg, Javier Ares hizo una apreciación sobre el desarrollo de la Amstel Gold Race y Tadej Pogacar.
Si la Milán-San Remo no cayó de su lado por falta de dureza, recordó el locutor que aquí hay unos treinta y pico Poggios.
Pero es estadística, al fin y al cabo números, una ciencia que con Tadej Pogacar corre el riesgo de quedar en mera anécdota para los amantes de la misma.
Creo no errar si digo que ahora mismo que Tadej Pogacar es el mejor ciclista que he visto nunca, y eso no es cosa pequeña, llevo años, muchos, viendo y disfrutando del ciclismo.
No quiero compararlo con Eddy Merckx pero ver en su palmarés aunados triunfos en París-Niza, Tour de Flandes y Amstel Gold Race, más los prolegómenos andaluces es algo que nos recuerda a los grandes siempre.
Recuerdo esas ediciones de la Amstel Gold Race en las que decía que la carrera neerlandesa, que es un carrerón, ya no era el plan perfecto.
El final en el Cauberg quitaba toda emoción a la aproximación a la cota final sin dar lucidez a un recorrido precioso.
Esto ha cambiado, empezó a pasar con el cambio del recorrido, alejando la meta de la cota final y con la llegada de estos monstruos hemos presenciado una vuelta de tuerca.
Pogacar empezó la selección a ochenta de meta y sólo un pinchazo amortiguado por el tubeless le tuvo quieto hasta que dio los golpes definitivos.
Se le solaparon los dos hijos de la reina, Ben Healy, desatado desde la Brabanzona, y Tom Pidcock, en uno de esos días tontos en los que se ve fuerte.
Pero no hubo nada qué hacer, si Pogacar se pone, cae todo, la Amstel Gold Race, Flandes y lo que se tercie.
Es lo que hay, cuando el esloveno firma en el control de salida hay que pensar en tácticas propias de antaño.
Decimos de anticipar, ya no sé si es suficiente, anticipar con éste es atacar a mitad de carrera, a más de 120 de meta con todos los números de reventar y acabar fuera del mapa.
No sé, la cosa pasa por hacer algo diferente, o muy diferente, porque cosas diferentes las hace también el amigo Tadej, quien ahora afronta una semana brutal, con desafíos ancestrales, como romper la Flecha antes de Huy o recuperar Lieja ante el amigo Remco.
Eso sí que pinta a duelo de antología.
Imagen: @eltiodelmazo




